El PP en el Congreso
La bancada popular en el Congreso de los Diputados, con Rafael Hernando alzando la mano. EFE

Los diputados del Congreso expresarán este martes su parecer sobre la reforma de la ley del aborto, promovida por el Ministerio de Justicia, con una votación secreta. Será la tercera vez en democracia que esto ocurre, en este caso a instancias del PSOE.

El objetivo es que haya libertad de voto y la disciplina de partido no condicione la opinión de algunos parlamentarios, aunque en las dos ocasiones anteriores (comisión sobre los Gal y guerra de Irak) todos acataron la norma. El último episodio sonado de ruptura con la línea oficial y posterior castigo ocurrió, sin embargo,en el propio partido socialista: con el PSC y el derecho a decidir en Cataluña.

En España, en teoría, los diputados y senadores tienen libertad de voto según la Constitución. El artículo 67.2 dice que no están "ligados por mandato imperativo" y el 79.3 que el voto "es personal e indelegable". Pero hay partidos, como el PP y el PSOE, cuyos reglamentos internos prevén multas y que suelen tomar medidas políticas con quien se salte las reglas.

Estas multas están entre los 100 y los 600 euros, dependiendo de la gravedad del hecho. En cuanto a otro tipo de sanciones, un diputado díscolo podría verse apartado de las listas en futuras elecciones. Hay partidos, no obstante, que dan libertad cuando se votan temas de conciencia, como CiU con el aborto. Otros, simplemente, no tienen disciplina de voto, como IU, o hacen del consenso su bandera, como UPyD.

En España hay listas cerradas, por eso los partidos controlan de forma más férrea a sus diputados. Algunas sentencias del Tribunal Constitucional, además, les dan la razón en este sentido. Saltarse la disciplina de voto no es algo habitual. ¿Y en otros países?

- Estados Unidos. No hay disciplina de voto como tal, los congresistas se eligen de otra manera (por distritos), los partidos tienen primarias, la financiación es distinta, hay lobbies, etc. El propio presidente Barack Obama se las vio y deseó para reunir apoyos, por ejemplo, en su decisión de atacar a Siria, acción que finalmente no se llevó a votación. Las presiones de cara a ciertas votaciones, no obstante, son muy comunes en el seno de los partidos.
 
- Alemania. Los diputados, según la Constitución, no están ligados a ningún mandato y están sujetos "únicamente a su conciencia". Además, la norma dice que no pueden ser "responsabilizados" ni sometidos a un procedimiento judicial o disciplinario como consecuencia de su voto. Que las sanciones estén prohibidas no quita para que haya maniobras internas de cara a asegurar el voto.

- Reino Unido. Existe la figura del whip, un congresista dedicado en exclusiva a lograr la cohesión en las filas internas de cada partido. Durante la votación de la ley del matrimonio homosexual, el Partido Conservador dio libertad de voto a sus diputados, aunque en 2011, antes de votar sobre el referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea, amenazó con sanciones a quien no respetara la disciplina: unos 80 desafiaron la consigna. Fue considerado toda una rebelión.

- Italia. La Constitución dice que los miembros del parlamento ejercen sus funciones "sin un mandato imperativo" y que no se les puede pedir explicaciones por el sentido de sus votos. Los partidos tienen disciplina, pero los diputados y senadores tampoco tienen problemas en saltársela. El año pasado, el líder del Movimiento Cinco Estrellas (M5S), Beppe Grillo, pidió la dimisión de los senadores de su partido que votaron a favor del nombramiento de Pietro Grasso, del PD, como presidente de la Cámara.

- Francia. La Constitución dice que el mandato imperativo a la hora de votar es "nulo" y que el derecho a voto de los parlamentarios es "personal", aunque sí hay disciplina de voto en los partidos. Algunos diputados y senadores de la Asamblea Nacional, por ejemplo, se la saltaron el año pasado al votar a favor del proyecto de ley sobre el matrimonio homosexual.