Referéndum suizo
Cartel del referéndum sobre la inmigración en Suiza. FACEBOOK UDC SUISSE

Los suizos decidieron este domingo en referéndum volver a limitar la entrada de ciudadanos de países de la Unión Europea (UE) a su mercado laboral, a través del establecimiento de cuotas anuales que deberán volver a aplicarse de aquí a tres años.

Los resultados oficiales de la gran mayoría de cantones suizos indican que la iniciativa denominada 'Contra la migración en masa' ha sido aceptada por un 50,4% de votos.

Propuesta por el partido de extrema derecha, la Unión Democrática de Centro (UDC), también restablece el principio de la preferencia por el trabajador nacional frente al extranjero, que se encontraba abolida para todos los trabajadores procedentes de alguno de los países de la Unión Europea.

Este resultado hará inevitable una renegociación del acuerdo bilateral entre Suiza y la UE sobre la libre circulación de personas, en vigor desde 2002 y que se aprobó también en un referéndum dos años antes.

Las consecuencias sobre la economía suiza y el mercado del trabajo pueden ser muy negativas La pregunta que se hacen en las últimas horas todos los comentaristas políticos y representantes de los medios económicos es cuál será la reacción de Bruselas y se teme que decida renegociar el paquete completo de acuerdos que regulan sus relaciones con Suiza.

Esto implicaría cambios no sólo en el ámbito migratorio, sino también en las relaciones económicas, comerciales y políticas en general entre la Confederación Helvética y el bloque comunitario.

La libre circulación de personas forma parte de un paquete de acuerdos bilaterales que están vinculados jurídicamente, por lo que si uno cae, el conjunto caduca, en virtud de la denominada "cláusula guillotina", que varios políticos temen que la UE pueda decidir aplicar.

Las consecuencias sobre la economía suiza y el mercado del trabajo pueden ser muy negativas, adelantan ya los analistas.

Convocatoria

El partido Unión Democrática de Centro (UDC), conocido por sus posiciones ultraconservadoras e ideas xenófobas, consiguió la convocatoria a este referéndum bajo el lema "contra la inmigración en masa" y al que ha precedido una virulenta campaña a favor y en contra.

La tasa de paro en Suiza fue el año pasado del 3,2% El argumento central de sus iniciadores era que la inmigración no sólo ha aportado mano de obra a Suiza, sino un número creciente de desempleados que sacan provecho del sistema social y terminan viviendo de las subvenciones públicas.

Desde la entrada en vigor en 2002 de los acuerdos bilaterales entre Suiza y la Unión Europea −entre los que figura el de libre circulación de personas−, la unión helvética ha visto llegar cerca de 800.000 trabajadores extranjeros, de los que el 75% son ciudadanos comunitarios.

Sin embargo, las cifras oficiales desmienten que este flujo de extranjeros haya tenido un impacto negativo en el empleo.

La tasa de paro en Suiza fue el año pasado del 3,2% (un 2,9% en 2012), con una tasa del 2,2% entre los ciudadanos suizos, del 6% entre los extranjeros y del 5,2% entre los europeos comunitarios concretamente.

Anteriores votaciones

Cada vez que Suiza ha tenido que ampliar su política migratoria, la ciudadanía ha sido llamada a las urnas y siempre, desde principios de la pasada década, la mayoría ha sido favorable a una apertura de las fronteras.

La mayoría ha sido favorable a una apertura de las fronteras Ocurrió en el año 2000, cuando triunfó el "Sí" en el referéndum sobre la libre circulación de personas con la UE; en 2005, cuando se aceptó extender este derecho a los diez países que se acababan de adherir; y en 2009, cuando se aprobó el mismo trato para rumanos y búlgaros.

En contra de esta tendencia, la propuesta aprobada este domingo a referéndum implica el retorno a un sistema de contingentes de inmigrantes, con lo que cada año se impondría  un número limitado de permisos de trabajo para las personas procedentes de la UE, como ocurre actualmente para el resto del mundo.

Turismo social

La UDC ha intentado instrumentalizar los temores y las cifras en apoyo de su mensaje central: el número de europeos desempleados y beneficiarios de la asistencia social suiza aumenta, y muchos llegan a esta situación de manera deliberada.

Según ese partido, los inmigrantes europeos han dado vida al turismo social, como llaman al hecho de que un ciudadano europeo puede haber trabajado un solo día en Suiza y beneficiarse del seguro de desempleo si prueba que ha cotizado al menos un año al sistema de algún otro país de la UE.

Sin inmigrantes el nivel básico del sistema de pensiones sería deficitario desde 1992 Sin embargo, los servicios sociales de algunas de las ciudades más importantes de Suiza −con alta concentración de extranjeros− han desmentido ese fenómeno y han dicho que los casos de abuso pueden existir, pero que su número es marginal.

Los medios políticos y económicos que rechazan la iniciativa contra la inmigración en masa de la UDC también han sacado a relucir que, sin inmigrantes, el nivel básico del sistema de pensiones sería deficitario desde 1992.

La Secretaria de Estado para la Economía de Suiza ha confirmado que la inmigración europea ha permitido reducir el ritmo de envejecimiento de la población y atenuar el problema de la financiación de las prestaciones sociales.