Patio de colegio
Unos niños juegan al balón en el recreo del colegio. ARCHIVO

Si los profesores no organizan el recreo, los niños mayores se adueñan del patio a balonazos, sin dejar jugar a los pequeños y arrinconando a las niñas. Pero cada vez son más los centros educativos que regulan el uso del patio en el recreo y se apuntan a los 'días sin balón', con el doble objetivo de rebajar la conflictividad y potenciar juegos más mixtos.

El colegio público de Castillo Siete Vidas en Cantabria lleva ocho años limitando el uso de balones en el patio dos días en semana. La profesora de Educación Física fue la primera en proponer una oferta de juegos alternativos organizados por profesores que evitaran los balonazos descontrolados. "Seguimos confiando en esta iniciativa, que ya es uno de los proyectos más sólidos del centro", explica el director, Víctor Ortiz. "De normal, los días sin balones son los que menos follones hay en el patio. A lo chicos les costó un poco al principio, pero ya se han acostumbrado".

No les damos balones y ya. Sería un caos. Habría 90% del espacio ocupado por partidillos de fútbol y hay más deportes  El Gobierno Vasco se ha sumado al carro este curso, impulsando los días sin balones en el patio en su ambicioso plan para luchar contra la violencia de género desde la escuela. El proyecto se ha implantado en 50 centros públicos voluntarios. El plan incluye formación del profesorado "para corregir las actitudes y comportamientos que, acumulativos, puedan encauzar de manera diferente el desarrollo personal y profesional de niños y niñas", explican.

La idea de echar balones fuera surge de la propia observación de los recreos. Distintas investigaciones constatan cómo en los patios donde el espacio es reducido, las zonas centrales son ocupadas, normalmente, por los futbolistas. "La distribución del espacio sigue siendo sexista", dice textualmente el proyecto vasco. Con la planificación de juegos y actividades alternativas, los impulsores pretenden una redistribución equitativa.

En Navarra, en el colegio público Catalina de Foix los miércoles son ya días oficiales sin balón. En 2010 la falta de espacio durante unas obras llevó al centro a prohibir los balones con el fin de evitar riesgos. Al terminar las obras vieron que "lo que en un principio era simplemente una medida de seguridad nos había llevado a recuperar otros juegos y otras maneras de jugar", dicen en su web. Por eso, aunque tienen de nuevo todo el espacio, siguen manteniendo el día sin balón para trabajar la coeducación, añaden.

En Cataluña, en la escuela Thau, los jueves son los días sin pelota. En Guadalajara también hay centros que lo imponen, aunque sus profesores no puedan evitar que los niños ese día den patadas "hasta a los botes de los batidos".

En Mejorada del Campo, en Madrid, también controlan los juegos. "No les damos balones y ya. Sería un caos. Habría un 90% del espacio ocupado por partidillos de fútbol, y hay más deportes. Tenemos que velar por el uso correcto de las instalaciones y por la seguridad de los niños", dice el director del centro. En su colegio la coeducación se fomenta sobre todo en Educación Física, con equipos mixtos en los partidos deportivos.

Los profesores critican el intervencionismo

El sindicato de profesores ANPE considera que planes de acción como el impulsado por el Gobierno Vasco suponen "un intervencionismo político exagerado en la vida de los centros". A juicio de su portavoz y vicepresidenta, Carmen Guaita, "la administración no está para dictaminar lo que se hace los colegios. Hay que potenciar su autonomía. Distribuir los turnos y los espacios es una tarea que debe hacer quién conoce el centro".

El proyecto vasco es una isla en un panorama desolador del fomento de la igualdad en los centros educativos El Gobierno Vasco defiende que los centros se han adscrito al plan de coeducación de manera voluntaria. E insiste en que siempre la última palabra en la organización depende de los claustros y de los consejos escolares.

La responsable de igualdad del sindicato de enseñanza de UGT, Luz Martínez Ten, aplaude el plan de sensibilización contra el sexismo vasco. Martínez Ten considera que la organización de los recreos "de alguna manera es una acción que cambia actitudes, abriendo nuevas maneras de habitar los espacios" y considera una buena idea que la fórmula sea parte de un "plan integral".

Para esta experta el plan de coeducación vasco "es una isla en un panorama desolador del fomento de la igualdad en los centros educativos". Y advierte de que la LOMCE "no deja espacio para trabajar en la educación contra el sexismo".

Los padres vascos miran, de momento, el plan de coeducación  "con buenos ojos", según la portavoz de la Federación de padres y madres de la escuela pública de Vizcaya, Ana Puentes. En una de las ikastolas adscritas nadie del claustro quiere hablar con 20minutos. Están molestos por cómo se ha tratado la noticia en los medios de comunicación, con titulares como que "el Gobierno vasco prohíbe el fútbol". Padres y escuelas insisten en que el plan es mucho más ambicioso en su objetivo de erradicar la violencia de género, una tarea que, según Ana Puentes, "nunca está de más hacer más".