El referéndum sobre el nuevo Estatuto de Autonomía para Andalucía contó con un abrumador respaldo al ‘sí’ (87,45%), aunque sufrió una baja participación (36,2%). Ayer estaban convocados a las urnas 6.045.560 personas.

El consejero andaluz de la Presidencia, Gaspar Zarrías, atribuyó la baja participación a un «exceso de confianza de los andaluces». El 9,48% de los votos fueron para el ‘no’, el 3,07% se emitieron en blanco y un 0,96% fueron nulos. Los carnavales se dejaron sentir en Cádiz, que registró la participación más baja (30,8%).

Los nulos de Morón

Más de un tercio de los votos nulos se recogieron en Morón de la Frontera (Sevilla), donde 7.000 papeletas reclamaban un hospital comarcal y la restitución de la unidad de cuidados paliativos. Se trata de una iniciativa ciudadana a la que se sumó públicamente el alcalde, Manuel Morilla (PP).

Al Gobierno andaluz le preocupaba que pasara lo mismo que ocurrió con el referéndum del Estatuto de Cataluña, la alta abstención. Sólo un 49,4% de los catalanes votó. El nuevo Estatuto andaluz fue apoyado por PSOE, PP e IU y contó con la oposición del Partido Andalucista. Sin embargo, el PP no apoyó el texto catalán, a pesar de que 14 artículos, referidos a justicia, financiación, laicidad y muerte digna, son idénticos.

Protagonismo de derechos sociales

El Estatuto aprobado ayer incluye 30 artículos dedicados al reconocimiento de derechos sociales. Así, contempla el derecho a una renta básica digna, a la protección de la familia (también para parejas del mismo sexo), al testamento vital,  a una atención gerontológica adecuada... También las víctimas de malos tratos tienen el derecho a obtener protección preventiva y a ser asistidas mediante ayudas públicas. Además de una Agencia Tributaria Andaluza, la comunidad recibirá durante siete años una inversión estatal que se calculará en función del peso de la población «real y protegida» sobre el conjunto español. Y, por supuesto, el Estatuto define a Andalucía en su preámbulo como «realidad nacional».