Manifestación en Burgos
Manifestación celebrada en la noche del sábado 11 de enero en el barrio de Gamonal, en Burgos, como reacción a las detenciones llevadas a cabo en las manifestaciones por la conversión de la calle Vitoria. Santi Otero / EFE

"El Gamonal no quiere el bulevar". Es una de las frases más repetidas en las protestas que desde hace semanas se vienen sucediendo en este barrio burgalés contra las obras para la reconversión de la calle Vitoria, una de las principales avenidas de la ciudad, en un bulevar.

Esas manifestaciones, de carácter pacífico, derivaron este fin de semana en violentos disturbios —condenados por los habitantes de Gamonal— que se saldaron entre viernes y sábado con 40 detenidos y 21 heridos (también ha habido este domingo). El alcalde de Burgos, Javier Lacalle (PP), ya ha asegurado que "las obras no se van a paralizar" y ha recordado que la remodelación de esta calle iba tanto en el programa electoral del PP como en el del PSOE, que en las últimas elecciones locales sumaron cerca del 80% de los votos en Burgos. Pero, ¿a qué se debe la indignación vecinal? ¿Cuáles son las razones de estas protestas?

Menos carriles y sin plazas de aparcamiento

Embotellará la circulación debido a sus sólo dos carriles La transformación de la calle Vitoria en bulevar es la raíz del descontento vecinal. Estas obras prevén reducir los actuales cuatro carriles en dos —un por cada sentido—, permitiendo únicamente la circulación de autobuses, ambulancias, taxis y vehículos de carga y descarga. "Embotellará la circulación debido a sus sólo dos carriles", señalan en un comunicado desde IU de Burgos. "El equipo de gobierno no ha hecho ningún esfuerzo por consensuar con la población burgalesa si el bulevar, tal y como está diseñado, responde a las necesidades de los burgaleses", añaden. El proyecto incluye también la creación de un carril bici de doble sentido.

No obstante, la parte más polémica es la eliminación de más de 300 plazas de aparcamiento gratuito —que añade más problemas a un barrio que se caracteriza por sus dificultades para aparcar— y la construcción de un párking subterráneo de pago.

Este es el aspecto de cómo quedaría el bulevar, según un vídeo promocional del Ayuntamiento de Burgos:

El presupuesto no convence

El proyecto del bulevar cuenta con un presupuesto municipal de cerca de 8 millones de euros y un periodo de ejecución cercano a los catorce meses, lo que no convence ni a vecinos ni a partidos en la oposición, que estiman que finalmente la cifra será mucho más elevada. 

Así, algunos blogs como Sombras en la Ciudad criticaba la prioridad del Gobierno municipal por construir este bulevar en detrimento de otros servicios como el recorte de líneas de autobús o el cierre de escuelas infantiles. "Se tiene que destinar el dinero a otras causas en el barrio", dicen algunos de los vecinos de Gamonal.

IU denunció en más de una ocasión la realización de este proyecto cuando el ayuntamiento está endeudado —en 2013, la deuda municipal fue de 135 millones de euros—.

Para más inri, la empresa encargada del proyecto (MBG) pertenece al constructor Antonio Miguel Méndez Pozo, que en la década de los 90 fue condenado a siete años de cárcel por declarar ilegales numerosas licencias de obras concedidas a sus empresas, aunque un año más tarde le concedieron el tercer grado.

El origen de las protestas

Fue a finales de octubre cuando los vecinos del barrio se reagruparon en torno a una plataforma, apoyada por la Federación de Vecinos Francisco de Victoria y otras asociaciones de Gamonal.

Desde entonces han estado protestando durante semanas hasta alcanzar su punto de inflexión este pasado fin de semana, cuando tuvieron lugar violentos disturbios que los vecinos han denunciado y de los que la plataforma se ha desvinculado totalmente. Precisamente debido a esos altercados, la plataforma decidió disolverse el pasado 10 de enero.

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