Moscow Studio
El fotógrafo Leonid Tishkov se apropia de la Luna en recreaciones poéticas del poder del satélite

© Leonid Tishkov, Presented by The Arts Catalyst in Republic of the Moon, 2014

Si se tratara de un producto intelectual o cultural, la Luna debería tener licencia Creative Commons del más alto nivel y ser entendida como un bien procomún en el sentido más humanista para evitar que sea terreno de los males de la economía de mercado. Un grupo de artistas contemporáneos se han unido para reclamar que nuestro único satélite pertenezca, como la Antártida y los océnos, a toda la humanidad, que sea procomún..

"Hace casi cuatro décadas que los humanos caminaron sobre la Luna y ahora parece que vamos a regresar, sea para buscar minerales, como cabeza de puente hacia Marte o simplemente para investigaciones ciéntificas", dicen en su manifiesto inicial los miembros del colectivo Republic of the Moon (República de la Luna).

Los artistas quieren que el único satélite natura de la Tierra y el quinto más grande de todo el sistema solar deje de ser considerado como "un recurso para ser explotado" y cuente con un estatuto de protección que lo considere un "cuerpo sagrado" que nos pertenece a todos. "¿Quién debe ser el primero en colonizarlo?", se preguntan. "Quizá deberíamos ser los artistas", responden.

La exploración lunar vuelve a estar de moda

El grupo de creadores ha elegido un buen momento para sacar a colación el debate. Después de varios años de silencio lunar, otra vez se habla de la Luna: los EE UU plantarán nabos y albahaca experimentalmente, la primera sonda de China acaba de alunizar, Rusia anuncia 2015 como fecha para la "reconquista" del satélite y varias empresas privadas planean ofrecer viajes comerciales o convocan concursos millonarios como el Google Lunar XPrize para el desarrollo de nuevos proyectos.

Debemos reexaminar la relación de la Tierra con su único satélite Espoleados por este renacido y creciente interés, el colectivo The Arts Catalyst, un magma de creadores que este año cumplen dos décadas desarrollando propuestas que aunen la audacia, la crítica social y la ciencia, han montado en Londres lo que denominan "la embajada de la República de la Luna" para "reexaminar la relación de la Tierra con su único satélite" y mostrar iniciativas basadas en la idea básica del territorio lunar entendido como bien comunal de la humanidad entera.

"¡Ocupad la Luna!"

Los creadores implicados, que mostrarán sus obras y proyectos entre el 10 de enero y el 2 de febrero en el espacio de exposiciones del Bargehouse, en el complejo del Southbank de la capital inglesa, presentran instalaciones plásticas y audiovisulaes y performances, organizarán talleres de discusión —uno de ellos dedicado a establecer un plan de colonización—, invitarán a los asistentes a organizar protestas para reclamar que la Luna sea declarada como "zona autónoma" y harán público un manifiesto titulado Occuppy the Moon (¡Ocupad la Luna!)

Un hombre que alcanzó la Luna en una carroza tirada por gansos Entre las obras destacan la de la alemana Agnes Meyer-Brandis que prsenta Moon Goose Analogue: Lunar Migration Bird Facility, basada en el libro  basada The Man in the Moone, libro publicado en 1638 por el clérigo inglés Francis Godwin que detalla cómo fue transportado a la luna por una carroza tirada por gansos, y Private Mooon, de Leonid Tishkov, que cuenta en fotografías la historia de un hombre que logra hacer suya la Luna y viajar con ella por el mundo.