La plataforma ciudadana constituida en torno a la antigua fábrica de vidrios 'La Trinidad', enclavada en la avenida de Miraflores, en Sevilla, y cuya nave central, hornos y chimenea están protegidos como bien de interés cultural (BIC), ha aplaudido este viernes la actuación policial saldada con la disolución de una fiesta de Nochevieja, pero ha recordado a las administraciones el estancamiento que sufre la recuperación de este emblemático conjunto fabril hispalense.

Después de que la Policía Local disolviese la madrugada de Año Nuevo una fiesta que se celebraba en el interior del recinto al ser detectadas diversas incidencias en materia de prevención y seguridad, Basilio Moreno, portavoz de la plataforma, ha manifestado a Europa Press que se trata de una "muy buena actuación policial", sobre todo a cuenta de la declaración de bien de interés cultural de la que gozan varios espacios de la antigua factoría. No obstante, ha considerado que las fuerzas policiales deberían actuar "con la misma prontitud y diligencia" ante las denuncias promovidas por este colectivo en cuanto a los "saqueos" y expolios que cíclicamente se producen en el recinto.

Además, Basilio Moreno ha considerado que el incidente relativo a esta fiesta debe servir para que las autoridades recapaciten en cuanto al futuro de las antiguas instalaciones fabriles. "Todos sabemos que no hay dinero, pero recuperar la antigua fábrica de vidrios es una obligación y una necesidad y, al menos, debería haber una intención administrativa de resolver esto", ha enfatizado recordando que la idea de restaurar el antiguo conjunto arquitectónico para que goce de un uso ciudadano ronda el debate público hispalense desde hace ya muchos años.

El destino de la fábrica de vidrios

Fue el 4 de septiembre de 2001 cuando la Consejería de Cultura acordó inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz este antiguo y simbólico conjunto fabril de la avenida de Miraflores que pertenece a la sociedad 'Edificarte Promoción Inmobiliaria', declarada hace años en concurso de acreedores en el marco de la catástrofe sufrida por el sector inmobiliario y de la construcción.

El recinto es uno de los escasos ejemplos que ha pervivido de la arquitectura de la gran industria y de la primera expansión industrial de Sevilla fuera de su recinto amurallado. La declaración de bien de interés cultural incoada y aprobada en aquellos tiempos, en concreto, protege la nave central, los hornos y la chimenea de la planta como lugar de interés etnológico, aunque la Administración autonómica promueve desde hace años un procedimiento para catalogar, además, las naves dos y tres en una única tipología: la de "lugar de interés industrial". La idea, según la negociación promovida años atrás, era ceder al patrimonio público los espacios protegidos a cuenta de sus restricciones en materia urbanística.

A lo largo de los últimos años, de cualquier forma, la quiebra de 'Edificarte Promoción Inmobiliaria' ha agudizado el abandono y ruina del conjunto fabril, que ha sido objeto de diversas ocupaciones ilegales y episodios de expolio, siendo incluso destruidos unos hornos de temple y recocido, así como unas calderas, unas instalaciones aéreas de transporte de vidrio y un horno de fusión, en una actuación que fue incluso elevada a la Justicia.

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