La pasarela política de 2013: sandalias contra gemelos de oro

  • La experta en moda y política Patrycia Centeno destaca el choque entre el diputado del CUP David Fernández y Rodrigo Rato como la lección de moda del año.
  • Dice que se nota que a Rajoy, "la moda no le interesa para nada".
  • Cree que el papa Francisco es el que mejor se ha adaptado a las circunstancias actuales de crisis y austeridad.
El expresidente de Bankia Rodrigo Rato, durante su comparecencia en el Parlament de Catalunya.
El expresidente de Bankia Rodrigo Rato, durante su comparecencia en el Parlament de Catalunya.
Toni Garriga/EFE

Vestir bien en política no supone ir a la última, sino que un político sepa construir "una imagen coherente", vestimenta incluida, con "lo que dice y defiende". En este marco, la sandalia de guiri del diputado catalán David Fernández frente a Rodrigo Rato y sus gemelos de oro, es la lección de moda del año.

"En política siempre es perjudicial la ostentación, pero en crisis, mucho más", advierte Patrycia Centeno, experta en política y moda, quien señala este incidente en el Parlamento catalán como el más relevante de la pasarela política española en 2013.

Autora de dos libros sobre esta materia y del blog Política y moda, la imagen del poder, Centeno recuerda que la intención de David Fernández frente al exdirigente popular no era más que emular "la ofensa" que en el mundo árabe simboliza lanzar un zapato contra un político.

Frente a aquellos que reprocharon el gesto al diputado de la CUP, la periodista apunta el detalle "de los gemelos de oro" que llevaba el expresidente de Bankia, en una comparecencia en que "defendía el saneamiento del banco con fondos públicos".

No es descabellado aseverar que la austeridad ha teñido la vida política nacional e internacional, también en el estilo, aunque muchos han confundido "la austeridad con ser inamovibles estilísticamente", argumenta Centeno.

En el arco parlamentario español, los estilos son tan variados como las inclinaciones políticas —explica—: mientras Cayo Lara se ha mantenido fiel "a sus principios, sin excesos", con camisa y sin corbata, al presidente del gobierno, Mariano Rajoy, se le nota que la moda "no le interesa para nada", advierte la experta en política y moda.

También resulta llamativo el caso de la nueva líder del PSOE andaluz, Susana Díaz, que, aunque tiene "puntos revisables", acertó con su atuendo para el último congreso de su partido, en el que llevaba una camiseta con una gran rosa roja estampada.

Un elemento sencillo y a lo mejor no a la moda, pero con el que "reforzaba el mensaje" que quería transmitir, al cual no era otro que "la nueva etapa de 'el socialismo está aquí'".

El papa, el ganador

Pero, si hubiera que escoger un ganador indiscutible de la pasarela política de 2013, este sería, "sin duda", el papa Francisco y su "Bergoglio-style".

"A veces nos olvidamos de que el papa es un jefe de Estado, y este año de crisis —subraya— su discurso y su indumentaria han estado acordes a las circunstancias por encima del resto".

El papa Francisco ha sabido, como ningún otro mandatario en 2013, acompañar sus ideas de renovación de la Iglesia católica con un estilo, ya bautizado como "Bergoglio-style", en el que prima la austeridad en su atuendo, alejado de los lujos de sus antecesores.

Ha rehusado ponerse los tradicionales zapatos rojos papales, sigue llevando una cruz de metal de su época de arzobispo en Buenos Aires, utiliza un reloj negro de plástico y, para los ritos de Semana Santa, prescindió de la lujosa muceta roja ribeteada en armiño que utilizaron los anteriores papas.

La austeridad también ha impregnado el estilo de otras personas sobresalientes de la escena mundial, como el de la fashionista Rania de Jordania, quien ha rebajado su cuidado y lujoso aspecto tras las protestas en su país, ahora tiene menos apariciones públicas y su modo de vestir es de "perfil bajo".

También ha desatado controversia la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, la cual ha sido criticada por sus costosas joyas, su maquillaje "excesivo" y unas polémicas mallas.

Las mujeres que se dedican a la política son habitualmente "más criticadas" que los hombres en materia de estilo por un amplio abanico de razones, entre las que se hallan, habitualmente, "siglos de machismo", sostiene Centeno.

También porque "el uniforme político fue creado por hombres", y las mujeres tienen dos opciones: o lo imitan, en cuyo caso "las crujen" a críticas, "como ha sido el caso de Angela Merkel"; o tratan de "hacerlo femenino", lo que conlleva críticas no solo a la vestimenta, "sino también al color del mismo, las joyas, y un largo etcétera", explica.

Para aquellos que, al cierre de 2013, aún consideren "superficial" la importancia de la moda en el mundo política, la experta menciona a "los hombres de negro" (la troika), una etiqueta cuya mera mención pone los pelos de punta y ejemplifica la infinita lista de connotaciones que puede tener "una corbata, una camisa y un traje de chaqueta".

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