La Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M está presidida por Ángeles Domínguez, y surge como solución al vacío dejado por el resto de asociaciones.

Esta asociación se centra, fundamentalmente, en temas el acercamiento a las víctimas y afectados de forma más directa.

El modus operandi de la asociación consiste en llamar por teléfono a las víctimas, ya que según palabras de su presidenta "hay mucha gente que por impedimentos físicos o psíquicos no es capaz de ir hasta una asociación".