José Manuel Blecua
El director de la RAE, José Manuel Blecua JORGE PARÍS

Tan correcto que uno piensa si no habría que nombrar a José Manuel Blecua (Zaragoza, 1939) director de alguna institución de protocolo además de la Real Academia Española. No falla: cuanto más 'arriba' y cuanto más sabio, menos prepotente. No siempre, diría él, que está a punto de presentar el nuevo manual de la RAE El buen uso del español (Espasa), pero no lo dice.

Suena mal hablar de lectura obligatoria, pero ¿le parece a usted que El buen uso del español es uno de las obras que deberían serlo?
En este siglo no parece muy recomendable hablar de lectura obligatoria, pero sí es un libro de lectura aconsejable para todos, sobre todo para quienes necesitan resolver una duda. Todos tenemos constantemente dudas.

Hay rutinas lingüísticas como damas y caballeros, pero otras son inútiles¿Usted también?
Sí, tenga en cuenta que por ejemplo la reforma del año 99 me tomó ya mayor.

¿No será que cuanto más se sabe más se duda?
Sí, cuanto más se sabe más dudas se tienen. Yo, sobre todo, en Historia de la Lengua y Gramática.

¿Le da a usted miedo meter la pata cuando habla? Siendo quien es, representando lo que representa no se le medirá con igual rasero que a cualquiera.
Sí, claro que me da miedo. Hay un refrán español que refleja muy bien lo que usted me pregunta: "El que tiene boca se equivoca". Cuando escribes puedes corregir, pero cuando trabajas en directo es más difícil.

¿Usamos bien la lengua los medios?
Hay gente que sabe mucho en los medios. Y la tradición es haber sabido mucho. Igual que los profesores de Secundaria, que también saben mucho. Además, los medios son autónomos y no se puede generalizar. ¿Sabe cuántos medios en español hay en Internet? España sólo es el 10%.

No se crea usted que es una carrera de cincos.Antes en el periodismo había muchos filólogos...
Sobre todo porque no existía Ciencias de la Información.

Claro, pero ¿se nota ese cambio?
En mi Universidad, en Barcelona, en Ciencias de la Información la entrada está muy restringida. No sea crea usted que es una carrera de cincos. Va gente muy bien preparada.

Y en general, ¿le parece a usted que usamos mal el español?
Las lenguas están muy bien educadas. No hay un malentendido, y si lo hay, enseguida se resuelve, ¿no le parece?

Pues no parece que todos entiendan algunos significados que el Diccionario da a ciertas palabras, como a la palabra 'femenino'... ¿No cree que hay mucha gente que no sabe que el Diccionario recoge usos, aunque sean sexistas, porque así es como se han utilizado o utilizan?
Recuerdo una novela: "El sexo débil ha hecho gimnasia"... No se pueden echar al Diccionario las culpas de los usos que hace la sociedad. Hay cosas muy divertidas, como, por ejemplo, la palabra 'cocinillas'. El Diccionario refleja las funciones de una sociedad. Los defectos del Diccionario son otros..., y no le voy a decir dónde están.

Nuestros políticos hablan como los profesores de Secundaria o los periodistas, con los dejes y búsqueda de innovaciones que les son propias¿No cree que estaría bien que los mismos que tan atentos están a esas acepciones supuestamente sexistas estuvieran igual de atentos al buen uso de la lengua?
Yo supongo que estas personas tendrán más preocupación incluso para usar la lengua con propiedad y cariño.

¿No resulta redundante el uso de por ejemplo, amigos y amigas, y cualquier palabra en ambos géneros?
Se refiere usted a lo de vascos y vascas... Bueno, hay rutinas lingüísticas como damas y caballeros, pero otras son inútiles. No vale la pena insistir en eso.

¿Qué tal hablan nuestros políticos?
Como los profesores de Secundaria o los periodistas, con los dejes y búsqueda de innovaciones que le son propias.

Abramos el abanico, ¿a qué damos más 'patadas'?
Depende, en México, por ejemplo, nadie tiene leísmo. En Madrid, en cambio, noto que el laísmo se ha extendido mucho, incluso en personas de formación filológica.

No parece que haya palabra o expresión que le saque de quicio...
No, la lengua funciona así, la gente habla y..., no puedes fusilar a todos los que dicen algo mal.

Pero si pudiera elegir una palabra que habitualmente se diga mal, como 'extrovertido' en vez de extravertido, ¿no habría alguna que haría desaparecer?
Tendría que elegir una panoplia. Los profesores de lengua son bastante liberales en descripción lingüística. Tendemos a decir es que tal expresión es de tal zona...

Y el origen de hablar bien o mal no es sólo fruto del estudio...
El cuidado procede de la formación y la de primaria es básica, porque es donde se adquieren los automatismos. Cuando construyes una oración lo haces automáticamente, no lo piensas.

En Madrid noto que el laísmo se ha extendido mucho, incluso en personas de formación filológica¿Poco se puede hacer cuando ya se es adulto?
La primaria es fundamental, cuando se es adulto es muy difícil corregir los automatismos.  El estudio ayuda mucho a corregir, y los grandes escritores son la prueba.

La abreviatura, el cambio de letras, la supresión de la 'h' y demás, propios de las nuevas maneras de comunicación, ¿nos llevarán a mal puerto?
Cuando se usaba el telegrama se pensó que sería perjudicial, y el telegrama se ha acabado y la sintaxis ha salido incólume. Los soportes no tienen nada que ver.

Ya sé que no va a condenar palabras o expresiones, pero, un último intento: ¿qué palabra espera no ver nunca en el Diccionario de la RAE?
Las palabras más raras acaban, nadie sabe porqué, bueno sí, por el triunfo de una sociedad, acaban apareciendo en el Diccionario. Nadie creyó que 'tableta' se usara como se usa... El léxico de una lengua es imprevisible.