Un grupo de unas veinte personas se ha manifestado en Úbeda (Jaén) para protestar por el cierre que ha llevado a cabo el Ayuntamiento del único bar gay del municipio al considerar que se ha producido por motivos homófobos y no por cuestiones de horario y ruido.

El resto de los bares de la zona permanecen abiertos

El presidente de Colega-Jaén, Gonzalo Serrano, dijo que el precinto de este jueves es el sexto que lleva a cabo el Ayuntamiento desde que el bar "Giratutto" se abriera en septiembre de 2006, mientras que el resto de bares de la zona "permanecen abiertos".

Las dueñas: "Es mentira"

Manuela Macías y María Blanco, dueñas del local, que es "mentira" que ellas no cumplan con los horarios de cierre ni con los niveles de ruido, como argumenta el Ayuntamiento, ya que son precisamente de las pocas que lo hacen.

Serrano, como representante del colectivo de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales, señaló que con la protesta de este jueves, que se llevó a cabo de forma pacífica, lo único que pretendían es que el Ayuntamiento reconsidere el cierre y que su actuación fuera "ecuánime" con el conjunto de bares de la zona.

El Ayuntamiento: "Incumplen los horarios"

El cierre se debe a las actas policiales recabadas y a las numerosas reclamaciones vecinales

Por su parte, el concejal delegado de Urbanismo, Francisco Mendieta (PA), negó "de forma rotunda y tajante" que el cierre de este local de copas responda a razones homófobas y dijo que se debe a los "reiterados incumplimientos" de los horarios de cierre y "a las actas policiales recabadas y las numerosas reclamaciones vecinales".

De hecho, agregó el concejal, el local fue precintado hace más de un año cuando pertenecía a otros dueños "al detectarse los mismos incumplimientos que los que han originado hoy de nuevo su cierre", por lo que ha recibido distintas sanciones económicas con multas que oscilan entre los 2.000 y los 6.000 euros.

Para el concejal, las propietarias del local conocen "perfectamente las razones del cierre y han sido en multitud de ocasiones advertidas por ello", por lo que afirmó que las supuestas razones homófobas "no son más que una excusa esgrimida para intentar paralizar el cierre".