Cientos de miles de personas llegadas de toda Ucrania tomaron este domingo el centro de Kiev para exigir la dimisión del presidente ucraniano, Viktor Yanukovich, y la convocatoria de elecciones anticipadas.

La Plaza de la Independencia, conocida ya en todo el mundo como el 'Euromaidan' —maidan es plaza en ucraniano—, se quedó pequeña y los manifestantes llenaron algunas calles que confluyen en la plaza y también la colina que se eleva sobre la misma. Según la Policía de Kiev, allí se reunieron alrededor de 100.000 personas, cifra que los convocantes elevaron a un millón.

Derriban la estatua de Lenin

El monumento al revolucionario soviético Vladimir Lenin ubicado en el bulevar Shevchenko de Kiev fue derribado en torno a las 18.00 horas (17.00 hora peninsular española) de este domingo por un grupo de manifestantes.

La estatua fue envuelta primero con un cable de acero que provocó su decapitación  La estatua fue primero envuelta con un cable de acero que provocó la decapitación de la misma al grito de "¡Yanukovich es el siguiente!", según informa el diario Kyiv Post en su edición digital. Los atacantes también corearon el himno nacional ucraniano. Posteriormente utilizaron un mazo para terminar de hacer pedazos la estatua.

La agencia de noticias estatal, UNN, informó además de que un grupo de miembros de la Unión Panucraniana Svoboda (Libertad), de extrema derecha, aparecieron en la plaza de la Independencia, epicentro de las protestas contra Yanukovich, con un trozo de la estatua de Lenin. "Lenin está muerto", proclamó uno de los portadores del pedazo de la estatua, Andrew Illienko.

Condiciones para el diálogo

Este sábado, la oposición presentó sus condiciones para el diálogo con el presidente Viktor Yanukovich, cuyo objetivo final sería la firma del Acuerdo de Asociación entre Ucrania y la Unión Europea, cuya renuncia fue el detonante de las actuales protestas. "Éste no es el ultimátum de la oposición, sino el ultimátum del pueblo ucraniano", afirmó Arseni Yatseniuk, líder parlamentario del principal partido opositor, Batkivschina, durante una rueda de prensa.

Las tres condiciones de la oposición unificada, que integra tanto a liberales como a nacionalistas, son la dimisión del Gobierno, la liberación de los manifestantes detenidos —que ascendieron a 16— y el castigo de los que ordenaron la represión policial violenta de las manifestaciones pacíficas.

Tras el cumplimiento de esas condiciones, la oposición estaría dispuesta a sentarse en la mesa de negociaciones con las autoridades para formar un Gobierno técnico que se encargaría de negociar la asociación con la Unión Europea (UE) y solicitar ayuda financiera al Fondo Monetario Internacional.

Además, ese Gobierno provisional debería convocar elecciones presidenciales y parlamentarias anticipadas, una vez reformada la Constitución. "Cualquier negociación solo podrá comenzar después de que Yanukóvich cumpla estas tres condiciones que plantea no la oposición, sino millones de ucranianos", señaló.

La respuesta del Gobierno

El primer ministro tachó esta semana a los manifestantes de "nazis, criminales y extremistas" El viernes por la noche, el primer ministro ucraniano, Nikolai Azarov, se mostró dispuesto a dialogar con la oposición, pero con la condición de que sus activistas desalojen el Ayuntamiento y la Casa de los Sindicatos, y dejen de bloquear el trabajo de las instituciones públicas. "Estoy abierto al diálogo. Vamos a empezar el diálogo, pero que se vayan a sus casas: tienen familias, hijos, que se dediquen a sus asuntos. Seguramente, en algún lugar trabajarán. ¿Qué necesidad hay en estar allí tanto tiempo?", dijo.

Azárov aseguró que el Gobierno ya ha cumplido una de las condiciones de la oposición para entablar un diálogo que es abrir una investigación sobre el uso de la violencia para disolver las protestas. "Esto debe terminar y en esto me apoyaron todos los ministros de Exteriores con los que me reuní en la XX reunión del Consejo de Ministros de la OSCE. Todos insistieron en que esto no es normal, que no es la vía europea de desarrollo sobre la que tanto se habla en el Maidán", señaló.

El primer ministro tachó esta semana a los manifestantes de "nazis, criminales y extremistas" que buscan desbancar a "las autoridades legítimas del país".

Sospechan de un pacto con Rusia

Por otra parte, Yatseniuk, cuyo partido está encabezado desde la cárcel por la convaleciente ex primer ministra, Yulia Timoshenko, denunció este sábado que Yanukóvich se proponer firmar el 17 de diciembre un acuerdo para el ingreso en la Unión Aduanera (UA) encabezada por Rusia.

Las informaciones aparecidas el sábado en la prensa internacional de que Yanukóvich se había comprometido el viernes con Moscú a ingresar en la UA a cambio de 15.000 millones de dólares de crédito y una rebaja de la tarifa del gas a menos de 200 dólares cada mil metros cúbicos alertaron a la oposición ucraniana.

No obstante, tanto el Kremlin como la Presidencia ucraniana negaron rotundamente que Yanukovich y el presidente ruso, Vladimir Putin, hubieran siquiera tratado este viernes ese tema en el balneario ruso de Sochi (mar Negro).

Ucrania ha decidido restablecer los intercambios comerciales con su vecino del norte, que había amenazado con introducir medidas proteccionistas en caso de que Kiev se asociara con los Veintiocho el pasado 29 de noviembre en la cumbre de la Asociación Oriental en Vilna.