El fabricante francés de automóviles hizo hoy públicos sus resultados anuales de 2006, reportando una caída del 14,8% en sus beneficios, que se sitúan en 2.943 millones.

El presidente de la compañía, Carlos Ghosn, indicó durante la presentación que hizo a la prensa, que la cifra de negocio de la firma automovilística durante el pasado año alcanzó los 41.528 millones de euros, lo que se traduce en un descenso del 0,8% en comparación con 2005.

Ghosn explicó esta reducción del beneficio neto y de la facturación por la disminución de la cifra de negocio en Europa, así como el contexto de política comercial selectiva y la escasez de nuevos productos lanzado al mercado durante 2006.

La caída de beneficios se explica por la disminución de la cifra de negocio en Europa y por la escasez de nuevos productos lanzados al mercado en 2006


El presidente de Renault achacó los malos resultados a la primera fase de implantación del Contrato Renault 2009, que tiene el objetivo de mejorar la situación interna de la empresa automovilística a través de tres objetivos, como son la calidad, la rentabilidad y el crecimiento.

Así, en materia de calidad, el presidente de Renault adelantó que durante 2006 se han logrado muchas mejoras en sus productos, lo que se pondrá de relieve con el lanzamiento de nuevo Laguna.

Ghosn apuntó que Renault "está preparada para el crecimiento", a lo que ayudará el lanzamiento de 26 nuevos modelos.

Valladolid, a salvo de cara al futuro


Ghosn, afirmó hoy que su planta de carrocería y montaje en Valladolid debe gestionar ahora un "periodo de escasez" por los malos resultados del Modus que se fabrica allí, pero que tienen "suficientes" modelos pendientes de lanzamiento para que la actividad se recupere.

El presidente de Renault manifestó que la planta de Valladolid "sufre una baja de carga de trabajo por la falta de éxito" del Modus


Recordó que esa planta española "sufre una baja de carga de trabajo por la falta de éxito" del Modus, un modelo que se produce en Valladolid en exclusiva para todo el mundo.

A causa de esa situación "hay que gestionar un periodo de escasez", añadió en una pregunta sobre el futuro de las dos fábricas del grupo que funcionan al ralenti, la de Valladolid y la de Sandouville, en Francia.

El pasado día 5 Renault empezó a aplicar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en sus fábricas de carrocería y de montaje de Palencia y de Valladolid, que afectará de forma rotatoria a 1.300 empleados durante un año y medio.

La caída de la producción en Valladolid por el fracaso comercial del Modus ya le había llevado a suprimir dos de los tres turnos de trabajo de esa factoría, a trasladar a parte de la plantilla a Palencia y a incluir en la carga de trabajo de Valladolid parte de la producción del nuevo Clio que se hacía en Francia y Turquía.

España, importante para Renault

Las declaraciones del presidente fueron completadas por el director financiero de la firma, Thierry Moulonguet, que instó hoy a las plantas de la firma del rombo en España a "seguir trabajando" para ser competitivas, al tiempo que destacó la importancia del mercado automovilístico español para la compañía.

El máximo responsable de la división financiera de la empresa resaltó que en España Renault cuenta con plantas de producción "importantes" como la de Valladolid, la de Palencia y la de Sevilla que, en su opinión, "están haciendo grandes esfuerzos para seguir siendo competitivas".

"La plantilla de Valladolid lo está haciendo muy bien, pero tienen que seguir trabajando para ser competitivos", apuntó.