Fumadores con patologías asociadas al tabaco o cuya enfermedad empeore con los cigarros (la diabetes, por ejemplo) y personas con un alto grado de dependencia de la nicotina que sufren trastornos psiquiátricos por culpa del tabaco.

A estos grupos va destinada la iniciativa que presentó ayer el consejero de Sanidad de la Comunidad, Manuel Lamela, y que consiste en dar tratamiento farmacológico gratis a los pacientes crónicos para que dejen de fumar.

Esta medida, que se presenta en plena campaña pre electoral, beneficiará, según la Sociedad Madrileña de Neumología (Neumomadrid) a unos 400.000 madrileños que cumplen con los criterios médicos fijados.

En la región se calcula que el 30% de la población es fumadora

En la región se calcula que el 30% de la población es fumadora.

"Al promover la financiación de los tratamientos farmacológicos para dejar de fumar, la Comunidad de Madrid da un paso modélico", dijo Lamela.

Hasta ahora el Gobierno regional ofrecía, desde mediados de 2005, tratamiento gratis a médicos, sanitarios, docentes y funcionarios dependientes de la Comunidad.

Para tener acceso a los fármacos que suministrará desde ahora la Red de Consultas de Tabaquismo, integrada por 36 unidades, será necesario acudir al médico de cabecera o al especialista para valorar el caso.

La decisión regional ha sido consensuada con las sociedades científicas madrileñas de neumología y medicina comunitaria. La inversión será de un millón de euros destinado a la compra de chicles, pastillas, parches y medicamentos contra la adicción al tabaco.

Entre un 35 y un 45% de los pacientes supera la adicción, pero es fundamental la fuerza de voluntad

Pastillas para la abstinencia 

Carlos Jiménez, responsable del área de tabaquismo de Neumomadrid y de la Unidad Especializada en Tabaquismo de Centro, explica que el tratamiento antitabaco consiste en apoyo psicológico y farmacológico para el paciente.

Los chicles y los parches suelen ser eficaces, aunque ya han salido al mercado pastillas como el bupropión y el champix, que atacan el síndrome de abstinencia.

Entre un 35 y un 45% de los pacientes supera la adicción, pero es fundamental la fuerza de voluntad.