Ante la alarma creada en los vecinos de Santo Domingo por la aparición de una veintena de palomas muertas en la céntrica plaza, la Concejalía de Parques y Jardines ha decidido realizar una gran batida el mes que viene. Quieren recoger unas 1.000 aves y llevarlas al palomar de la pedanía de Cañada Hermosa para evitar que los vecinos las maten.

La Concejalía de Sanidad  confirmó ayer que las palomas de Santo Domingo murieron envenenadas. A esta conclusión se ha llegado tras descubrir en su interior granos de arroz mezclados con una sustancia tóxica.

El Ayuntamiento ha enviado varias muestras al Centro de Toxicología de la Universidad de Murcia para determinar qué sustancia fue la que produjo el fallecimiento.

El concejal de Parques y Jardines, José Ros, ha lamentado este hecho y ha pedido a los vecinos «que no den de comer a las palomas, porque, además de poder ser contagiados por alguna enfermedad, se dispersan los núcleos de población».

La Concejalía está limpiando exhaustivamente la plaza: los bancos, parterres y papeleras, para desinfectar la zona.

Los técnicos de la Concejalía retiran de las calles de Murcia unas 150 palomas a la semana. El año pasado había una población de unas 10.000 y durante toda la temporada se recogieron unas 5.500. El Consistorio quiere que en la ciudad no haya más de 3.000 palomas.

La plaza de Santo Domingo, La Glorieta, el Auditorio y el jardín de Floridablanca fueron las zonas donde se retiró un mayor número de estas aves en 2006. Los meses en los que se realizaron las mayores capturas fueron en octubre (814), mayo (776) y febrero (650).

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Tienen lugares para comer

Las palomas tienen unos sitios concretos donde van a comer. Los técnicos municipales les ponen comida en el jardín de Floridablanca, Santo Domingo, Fofó, la Seda y el Puente Viejo. «Si los vecinos alimentan a las palomas en otros sitios, se irán a otros lugares donde no las tenemos controladas», afirmó José Ros. Además, existe una ordenanza municipal que considera una infracción dar de comer a los animales callejeros. Si nos pillan, nos pueden multar con 300 euros.