El consejero de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Cantabria, Miguel Ángel Serna, ha visitado junto al alcalde de Camaleño, Óscar Casares, las obras realizadas por la Consejería, ya finalizadas, para estabilizar el talud situado junto al Monasterio de Santo Toribio de Liébana, cuya capilla del Lignum Crucis resultó afectada en febrero pasado por un argayo.

La Consejería de Cultura contrató en primer lugar las obras de retirada de las piedras y tierras del argayo, procediendo a continuación a hacer lo propio con las obras de consolidación y restauración de la cubierta y muros afectados de la citada capilla.

Las obras de estabilización del talud se iniciaron el pasado 10 de octubre y han finalizado el 20 de noviembre con la terminación de la instalación en su totalidad de las mallas y arrostramientos. El 25 de noviembre se firmó la recepción de obra por importe de 60.000 euros, de acuerdo con lo presupuestado por la Dirección General de Cultura, cuyo titular, Joaquín Solanas, ha estado presente en la visita al monasterio.

Desde el Gobierno regional se destaca que las torrenciales lluvias sufridas en el valle de Liébana los pasados 2 y 4 de noviembre, que provocaron desprendimientos de grandes piedras en el Desfiladero de La Hermida, "no han provocado el más mínimo deterioro" en las mallas de estabilización ya colocadas frente al Monasterio de Santo Toribio, lo que demuestra, añade, "la fiabilidad de la solución adoptada".

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