ZP y Blair
Encuentro en Madrid entre Zapatero y Blair, en la presentación del libro de memorias del primero. EFE

El PSOE ha arropado al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero durante la presentación de su libro El dilema: 600 días de vértigo, con la presencia del secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, entre varios de los dirigentes socialistas. Además de Rubalcaba, han asistido al acto el secretario de Organización, Oscar López, el de Ordenación del Territorio y Sostenibilidad, Hugo Morán, y el portavoz para la UE, Juan Moscoso, así como dos de sus más cercanas colaboradoras durante su mandato: María Teresa Fernández de la Vega y Elega Salgado.

A la lista de dirigentes del PSOE se han sumado las secretarias de Economía y Empleo y de Política Social, Inmaculada Rodríguez Piñeiro y Trinidad Jiménez, respectivamente, así como otros cargos del partido y exministros, como Miguel Ángel Moratinos. El ex primer ministro británico Tony Blair ha presidido el acto y se ha mostrado partidario con algunas de las cuestiones que expone Zapatero en su libro, entre ellas, la necesidad de acordar entre todos los países europeos la reestructuración de la deuda en favor del futuro de la UE.

Blair ha destacado la dificultad que supone "hacer profundos recortes" que vayan contra la izquierda Asimismo, Blair se ha identificado con algunos momentos de su gestión política en medio de la crisis y ha destacado la dificultad que supone para un Gobierno poner en marcha "profundos recortes" que van en contra de los planteamientos de izquierda.

Al mismo tiempo que se celebraba este acto en el Círculo de Bellas Artes, enfrente del mismo, en la sede de la librería y centro cultural Blanquerna, Juan Fernando López Aguilar y otras figuras del PSOE como Jordi Sevilla presentaban el libro del europarlamentario canario, La socialdemocracia y el futuro de Europa (Ediciones Catarata). Ante la coincidencia del acto, algunos socialistas han hecho bromas sobre "la contraprogramación" de ambos eventos y, como ha comprobado 20minutos, no todos los que estaban con López-Aguilar pasaron luego a apoyar a Zapatero.