Wilhelm Reich, en sus primeros años en EEUU.
Wilhelm Reich, en sus primeros años en EEUU. ARCHIVO

Wilhelm Reich fue un psicoanalista austríaco, miembro de la segunda generación de psicoanalistas después de Freud, y una de las figuras más radicales de la historia de la psiquiatría. Fue un hombre molesto para los distintos países y establishments con los que tuvo relación: en Austria lo acusaron de escándalo, de Alemania huyó perseguido por los nazis, Dinamarca no le renovó el permiso de residencia, Suecia no lo aceptó, Noruega lo expulsó después de cinco años y las autoridades de EE UU quemaron sus obras y lo metieron en la cárcel, donde murió de un extraño ‘ataque al corazón’ poco antes de salir en libertad condicional. Reich fue un pensador incómodo y, a la vez, de los más influyentes del siglo xx. Hoy es un gran olvidado.

Reich escribió algunos de sus ensayos más importantes en la primera etapa de su vida profesional: Psicología de masas del fascismo (1927), Análisis caracteriológico (1933), La revolución sexual (1936)... son libros ya históricos. A él se debe la idea de la ‘coraza muscular’: los sentimientos y emociones no expresados  y olvidados, que limitan nuestra manera de sentir y actuar en el presente, se traducen también a nivel físico, y se plasman en la postura corporal. Implican, por tanto, un modo de moverse, de caminar, de sentir, de relacionarse, de pensar y, en definitiva, de ser. Este hallazgo inspiraría la psicoterapia corporal, la terapia Gestalt, el análisis bioenergético y la terapia primal.

Durante los levantamientos estudiantiles de mayo del 68, en París y Berlín, su figura y su obra eran tan populares que los estudiantes escribían su nombre en los muros y blandían sus libros ante la Policía. Era la revolución sexual.

Política y sexualidad

Militante comunista, trató de conciliar el psicoanálisis con el marxismo. La neurosis, decía, se basa en las condiciones físicas, sexuales y socioeconómicas; en particular, en la falta de lo que llamaba ‘potencia orgásmica’. Antes de 1930 había abierto seis clínicas de asesoramiento gratuito sobre sexo, supervisadas cada una por un médico, tres obstetras y un abogado de guardia. Ofrecían ‘asesoría Sex-Pol’ a pacientes de clase trabajadora.

Fue expulsado de varias asociaciones de psicólogos y del Partido Comunista austriacoInmediatamente se llenaron de gente que buscaba ayuda. Pero, además, Reich visitaba a muchos pacientes en sus hogares, para ver cómo vivían y mejorar su diagnóstico. Y se lanzó a las calles, en una clínica móvil, para promocionar la sexualidad adolescente, la disponibilidad de anticonceptivos, el aborto y el divorcio, un mensaje muy provocativo en la católica Austria de los años veinte. Decía que quería atacar la neurosis en su lugar de nacimiento, para prevenirla mejor.

Su promoción de la permisividad sexual entre adolescentes perturbó a la comunidad de los psicoanalistas y fue expulsado de varias asociaciones. A partir de los años treinta se convirtió en una figura cada vez más polémica. Sus propios correligionarios de la izquierda lo expulsaron del PC.

Vegetariano convencido, creó y difundió la vegetoterapia, que incluía masajes a sus pacientes, desnudos, a fin de disolver su coraza muscular. Tal actuación violaba tabúes fundamentales del psicoanálisis.

Pasó dos años en Alemania (1930-32), unos meses en Dinamarca y Suecia y cinco años en Noruega (1934-39). Al fin, en 1939 se traslada a EE UU. Acuña el término ‘orgón’ –de orgasmo y organismo– para denominar la energía ‘cósmica’ e inicia la construcción de los ‘acumuladores de orgón’, asunto que terminaría, a la postre, con su carrera y su vida. Eran sencillas cajas de madera y metal en cuyo interior sentaba al paciente para aprovechar los beneficios de tal energía. La América puritana y conservadora desató una campaña de prensa contra él. La DEA lo acusó de fraude y obtuvo una medida cautelar contra el transporte interestatal de los acumuladores.

En 1951, Reich anunció haber descubierto otro tipo de energía: la Radiación de Orgón Mortal (DOR). Dijo que podía tener relación con la desertificación de territorios. Diseñó un ‘rompe-nubes’, una especie de cañón con largos tubos de aluminio montados en una plataforma móvil. Tras docenas de experimentos, lo utilizó en la mañana del 6 de julio de 1953, en medio de una sequía. Según el Bangor Daily News, esa noche llovió.

En 1956 fue detenido con una acumulador en su camioneta, en la frontera entre dos estados. Condenado a dos años de prisión, en los dos meses siguientes más de 6.000 kilos de libros y publicaciones suyas fueron quemados por orden del juez, un notable ejemplo inquisitorial en los EE UU. Un año más tarde, un día antes de salir en libertad condicional, Wilhelm Reich fue hallado muerto en su celda durante el recuento de la mañana. La causa oficial: una supuesta insuficiencia cardíaca que nunca antes había sido detectada. Se echó tierra sobre el cuerpo y el asunto. Era un tocapelotas.

'Pendenciero y elegante’ 

Era "un hombre grande, con estilo pendenciero, que consiguió parecer desaliñado y elegante  al mismo tiempo", en palabras de Anna Freud, hija del padre del psicoanálisis. Estudió Medicina en Viena, se graduó con 25 años y se especializó en Neuropsiquiatría. Se casó tres veces, tuvo varias amantes y dos hijos.