Pero hace seis años, cuando se creó la asociación, casi no se puede inscribir, pues en el registro del Ayuntamiento no había un apartado para clasificar la entidad. En este tiempo no ha parado de impartir talleres y ya cuentan con otras sedes.

¿Ustedes son solteros, divorciados, desengañados...?

No somos un grupo de divorciados. Hay de todo: solteros, separados, casados. Los que creamos la asociación fuimos un grupo de hombres que empezaron a reunirse para reflexionar si estábamos dando respuestas a los planteamientos de igualdad, por qué somos como somos y cómo nos relacionamos con nuestros padres, mujer e hijos.

¿Por qué son como son?

Porque el mundo emocional masculino minusvalora las emociones, nos dan miedo. Entre otras cosas, porque desde que nos educan recibimos mensajes de fuerza y fortaleza, mientras hay un abanico de emociones que el hombre no llega a sentir.

¿Cree que los hombres necesitan reconstruirse?

Las mujeres llevan más de cien años rompiendo con el modelo tradicional: las jóvenes tienen un referente alternativo. Pero los chicos sensibles no tienen un modelo de hombre igualitario, que luche por el cambio y por reconstruirse. Los hombres siguen empeñados en creer que están por encima de eso.

¿Se acerca mucha gente a la asociación?

Ahora somos muy conocidos y vienen más, ya sea para resolver problemas con ellos mismos, con su pareja, sus hijos o porque quieren cambiar.

¿Se les puede cambiar?

Hay maneras, pero todo está en el que el hombre quiera. Hay muchos que no (más inf. en www.ahige.org).

BIO

Es graduado social y está a punto de terminar Psicología. Tiene 43 años y convive con su pareja de hecho.