La construcción de pisos de protección oficial en Catalunya se encuentra bajo mínimos. Sólo son un 5,9% (3.685 pisos) del total de viviendas iniciadas (62.769), según datos del Departament de Habitatge del primer semestre, a falta de las cifras definitivas de 2006.

Aunque la cifra de viviendas de libre mercado comenzadas ha ido disparándose, la de viviendas de protección oficial, en cambio, ha caído. En 20 años, los pisos sociales han bajado a la  cuarta parte, a pesar de construirse el triple en el sector de la construcción.

Datos recopilados por CC OO también lo confirman y señalan que entre 1986 y 1997, de media, el 30% de los pisos eran sociales (con puntas del 62% en 1986 o del 47% en 1995). Pero entre 1998 y 2006, la protección casi ha desaparecido: la media es del 7%.

Ha tocado fondo

La tendencia se ha acentuado, de tal manera que en 2005 se tocó fondo (4,7%) y en el primer semestre de 2006 apenas hubo un pequeño repunte (5,9%). El responsable de Habitatge Entorn de CC OO, Jordi Llorens, lo atribuye a que las administraciones dejaron de comprar suelo desde mediados de los 90 y las reservas se han agotado y se ha vendido terreno.

«Los promotores no tienen ningún interés en construir pisos sociales, con menores márgenes, si el mercado normal compra todo», explica Llorens. «Las cifras constatan el fracaso de las políticas y del mercado, que ha agravado el problema», subraya. La ley indica que los pisos protegidos deberían situarse en el 20%.

Los promotores no quieren perder

El precio de venta de protección oficial en Catalunya es bajo. Y hay incertidumbre sobre el proceso de venta de los pisos. Son las dos principales inquietudes que alejan a los promotores de la construcción de más pisos protegidos, según explicó el secretario general de la Federació que los agrupa, Josep Donés. «Si a los ayuntamientos, con suelo cedido, no les salen los números, imagínese nosotros, que lo tenemos que comprar...», afirma.