El Servicio de Mediación Intrajudicial de Toledo cumple un año desde su puesta en funcionamiento, el 26 de octubre de 2012, con un balance "muy positivo", ya que se han derivado de los siete Juzgados de primera Instancia e Instrucción de Toledo un total de 133 casos, con un 72 por ciento de éxito en cuento a la resolución del conflicto y la formulación de un acuerdo.

En cuanto a mediaciones extrajudiciales, destacan las comunitarias, en las que gracias a los acuerdos con la Policía Nacional se han dado 50 asuntos.

Datos que se desprenden del balance del primer año de funcionamiento del Servicio de Mediación Intrajudicial de Toledo, que ha tenido lugar este martes en la biblioteca de los juzgados, lugar donde se realiza la mediación, y en la que han participado la responsable de este servicio, Teresa Delgado, y el decano de los Juzgados de la capital, Juan Ramón Brigidano. Junto a ellos también has estado presentes otros mediadores del servicio como Mari Carmen Fernández y Carlos Arroyo.

La mediación es una forma "pacífica, ágil y económica" de resolver conflictos, ya sea por voluntad de las partes o extrajudicial, o a instancias del juzgador o mediación intrajudicial, y que plantean un plazo de resolución de desavenencias de "máximo dos meses con una sesión por semana". En este sentido, Delgado ha comentado que esta alternativa a la vía judicial termina con un acuerdo homologado posteriormente por un juez.

Durante el primer año de este servicio "pionero en Castilla-La Mancha" se han derivado procedimiento de familia, civiles y penal. Así pues, en cuanto a los casos de familia, entre los que se encuentran separaciones, divorcios o custodias, Fernández ha explicado que han llegado al servicio un total de 61 casos con acuerdos alcanzados en "uno o dos meses", siendo además este tipo de conflictos, "los que en mayor medida aceptan ir al servicio".

Uno de los casos que más satisfacción ha provocado en el servicio, tal y como ha señalado Maria Carmen Fernández, es el caso de un padre que ha conseguido ver a su hijo después de dos años. "La mediación es bonita porque a veces avanzamos mucho gracias al diálogo y a la comunicación que se establece", ha dicho.

ámbito civil y mercantil

Por otro lado, en cuento al ámbito civil y mercantil, ha habido 50 casos, todos ellos relaciones con la reclamación de cantidad, incumplimiento contractual o los arrendamientos. Así pues, Fernández ha destacado que tiene buen pronóstico las empresas que desean preservar su relación comercial. "Hemos trabajado con una conocido compañía aérea, con un conflicto en un taller de reparación que sólo quería que le escucharan y con herencias", donde, ha añadido, "hay emociones y sentimiento que hay que gestionar".

Finalmente, 22 han sido los casos derivados del ámbito penal, cuya resolución oscila las tres semanas. En este punto se han mediado conflictos como injurias, calumnias, conflictos vecinales o faltas de respeto entre otros. "Hemos tenido una mediación a tres bandas, entre la presidenta de la comunidad, la señora de la limpieza y un vecino. Lo único que quieren es zanjar el tema y que haya respeto", ha comentado.

Por su parte, Carlos Arroyo ha explicado que las sesiones informativas, inicio de la mediación y donde se les explica a las partes en lo que consiste, es "fundamental el entendimiento entre las partes". "Trabajamos con la fórmula ganar-ganar y no con ganadores-vencidos". Igualmente, ha comentado que el mediador se encarga de rebajar la tensión, de establecer preguntas abiertas para facilitar el diálogo, conseguir que las partes tengan una visión de futuro y sean protagonistas de sus conflictos.

Arroyo ha explicado que, a parte de las derivaciones de los juzgado, también trabajan con centros penitenciarios, centros educativos y mediaciones comunitarias, colaborando con la Policía Nacional, así como el proyecto de una formación práctica "en breve" con la Cámara de Comercio.

Necesidad de derivar

Por su parte, el decano de los Juzgados de la capital, Juan Ramón Brigidano Martínez, ha señalado la importancia de "la madurez y la confianza" de la sociedad para ser capaces de solucionar problemas sin una autoridad. "Este sistema en más sencillo, más económico, más satisfactorio y más rápido" que la vía judicial, por lo que, ha añadido, "hay que creer en la calidad y en que todo no tiene que acabar en un conflicto".

De esta manera, ha instado a fomentar y a acostumbrar a los juzgados a la derivación de casos, aunque ha asegurado que con ello "no se va a solucionar el atasco de la justicia. Es un problema endémico". Asimismo, ha apuntado que de los cerca de "500 ó 600 casos de familia, lo que se deriva no llega al 10 por ciento", algo que, a su juicio, podría llegar "hasta un 50 por ciento" si todo el sistema estuviera organizado.

No obstante, ha destacado que hay aspectos en los que incidir como la necesidad de un local en el que proceder a la mediación y de esta manera "apartar los conflictos de los juzgados". De esta manera, ha apuntado que ya se ha iniciado conversaciones con las administraciones a este respecto, por lo que espera que "fructifiquen". No es un problema de locales disponible", sino que "debe haber voluntad".

De otro lado, se ha referido a la necesidad de un Reglamento del Mediador, estatuto que estaría encargado de establecer la función del mediador, como la formación exigida, las prácticas o la experiencia. "El mediador es un mediador y tiene que tener capacidad de acercamiento, de crear empatía y de generar confianza", ha señalado.

Finalmente, todos los presentes han coincido en señalar la importancia de establecer "algún tipo de subvención o de tasa" para el Sistema de Mediación. "Hasta ahora es gratuito, pero cuando algo es gratuito no se valora igual. A veces alguna de las partes no se presenta y estamos esperando", ha señalado Delgado, al tiempo que ha afirmado que "esperemos que un futuro se pueda solucionar" y "podamos cobrar por el trabajo realizado".

Tasas judiciales "abusivas"

De otro lado, y a preguntas de los medios sobre las tasas judiciales, Brigidano ha comentado que "no tenemos un rechazo radical a la existencia de tasas, sino a la existencia de tasas abusivas que impidan el ejercicio".

En este sentido, ha subrayado, que a su juicio, "hay tasas claramente abusivas y disuasorias, sobre todo las de la segunda Instancia". "No es un lujo querer tener una segunda opinión", ha aseverado.

Igualmente, ha comentado que esta disuasión se reflejan en la "disminución estadística en la entrada de asuntos contencioso administrativas y que está en torno al 20 por ciento", puesto que "tasa es superior a la falta".

"Estamos expulsando del procedimiento a que algo injusto sea recurrido, porque para tener razón hay que poner sobre la mesa mucho más dinero de lo que me cuesta no tenerla", ha afirmado.

Finalmente, y preguntado sobre la situación de los Juzgados de Illescas, ha señalado que es un tema que le preocupa. "Algunos sabéis mis peripecias en Gerardo Lobo y me siento muy solidario con ese tema, que lo he vivido y he padecido", ha concluido.

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