El acto de conciliación sobre el conflicto del Mesón Casas Colgadas ha terminado este lunes 'sin avenencia' entre las dos partes que se han presentado en él, los trabajadores y la antigua empresa Pedro Torres Pacheco y al que no han asistido el Ayuntamiento de Cuenca y la empresa adjudicataria por lo que los trabajadores han presentado en el juzgado de lo Social las demandas correspondientes.

Según han denunciado los propios trabajadores y el sindicato CCOO la falta de asistencia a este acto pone de manifiesto la "buena fe" del nuevo adjudicatario, el cocinero Manuel de la Osa, y han responsabilizado directamente al Ayuntamiento, y en concreto al alcalde, por no incluir en el pliego de condiciones la obligación de contratar a la plantilla del establecimiento recordando que su obligación es velar por los intereses de los conquenses y de los trabajadores.

Según la responsable de la Federación de Comercio, Hostelería y Turismo de CCOO en Cuenca, Laura Garrote, existen sobradas sentencias que dan la razón a los trabajadores en casos similares aunque en las condiciones de adjudicación no se incluyera este punto por lo que confía que los tribunales les den la razón.

Aunque la fecha del juicio está por determinar, los trabajadores han estimado que no será antes de abril de 2014 cuando se celebre y tendrán que esperar otras seis semanas para que salga la sentencia agravando aún más la situación de las siete familias.

Garrote ha acusado al alcalde, Juan Ávila, de ser el máximo responsable y de no dar la cara cuando tiene que explicar por qué por primera vez en muchos años un pliego de condiciones no recoge ningún capítulo de personal así como otros muchos puntos que impidieron optar a este mesón a otros empresarios conquenses como si la adjudicación estuviera dirigida hacia el cocinero que finalmente la logró.

Ha explicado Garrote que la situación se podía haber evitado hace dos años cuando había más empresas interesadas en la gestión de este restaurante y así las familias de los siete trabajadores no hubieran pasado por una situación tan lamentable que les llevó a denunciar retrasos en sus pagas de hasta siete nóminas y que ha concluido en paro y sin derecho a prestación, tras pasar un ERTE, y con una deuda de más de tres meses.

Por su parte el representante de los trabajadores, José Miguel Martínez, ha denunciado que la administradora concursal les haya dado los papeles para que la deuda de la anterior empresa la pague el FOGASA sabiendo que este organismo ya no les abonará más cantidad pues en su momento les pagó 120 días que corresponden al máximo que le marca la ley.

También lamentaron el papel que está jugando la oposición en el Ayuntamiento que no se ha posicionado "como si no hubiera oposición o no le interesara" lo que demuestra la "desidia del Ayuntamiento de Cuenca con independencia de su ideología", ha añadido Garrote.

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