El juez ha imputado a dos guardias urbanos que participaron en la detención de tres jóvenes, durante los incidentes de desalojo de un inmueble en Sant Pere més Baix, en Ciutat Vella, en el que resultó herido grave un agente, que quedó en coma.

El denunciante, Juan P. G., en la cárcel junto a otros dos jóvenes, asegura que le dieron «porrazos y patadas».