La competición por el apareamiento y la reproducción entre los machos ha sido considerada durante mucho tiempo una fuerza importante para la evolución de los primates.

La evolución en el tamaño del cerebro y su complejidad entre los primates ha sido considerado el sello distintivo de la historia de la evolución.

Más allá de su importancia para nuestro entendimiento de la evolución de los homínidos, la relación entre la selección sexual y el desarrollo evolutivo del tamaño del cerebro no está bien estudiado, según Michael J. Schillaci , de la Universidad de Carolina del Sur, EEUU.

Hay una relación evolutiva negativa entre el tamaño del cerebro y la competición masculina por compañeras

Este académico ha realizado un estudio que viene a reexaminar la relación evolutiva entre el tamaño del cerebro y los componentes de la selección sexual de los primates, la competición del esperma y la competición masculina por buscar compañeras.

Los resultados indican que no existiría una relación significativa entre el tamaño del cerebro y la competición espermática, según mediciones testiculares a primates, lo que sugiere que este tipo de variantes no han jugado un papel importante en la evolución, según publica la revista científica Plos One citada por el blog Evoutionibus.

Sin embargo, añade la publicación, sí hay una importante relación evolutiva negativa entre el tamaño del cerebro y el nivel de competición masculina por conseguir compañeras sexuales.

El estudio de Schillaci demostraría que un cerebro de tamaño más grande en los primates está vinculado con sistemas de relaciones monógamas, lo que sugiere que la monogamia entre primates requiere de mayores niveles de habilidad social.