Marcha en Bilbao
Cabecera de la marcha contra ETA en Bilbao, con más de 80.000 asistentes. EFE/LUIS TEJIDO

La manifestación en Bilbao contra el terrorismo finalizó poco antes de las seis de la tarde en la puerta del Ayuntamiento con un minuto de silencio pedido por el lendakari Juan José Ibarretxe, que ha se dirigió los asistentes a la marcha en castellano y euskera.

Ibarretxe afirmó que "sin paz no hay esperanza" y que "estamos aquí (en referencia a todos los asistentes a la manifestación) porque el "diálogo es imparable" y la sociedad vasca no va a permitir que ETA no le deje decidir sobre su futuro.

En un breve discurso lleno de referencias al diálogo, Ibarretxe aseguraba que los vascos "no capitulamos" y que "no queremos violencia".

Agradeció su asistencia a los manifestantes, "que habéis venido para exigir a ETA el fin de la violencia para abrir una nueva oportunidad, a trasladar la necesidad de diálogo y para decirnos, por encima de politiquerías y debates estériles, que arreglemos las cosas. Nos estáis dando con esto una nueva lección. Me pregunto cuántas lecciones más necesitaremos para acertar".

Asistencia multitudinaria

Silencio y ausencia de banderas en la multitudinaria marcha de Bilbao

La asistencia fue tal que cuando la marcha ya llevaba cerca de dos kilómetros, continuaba saliendo gente de la plaza del Sagrado Corazón, punto de partida de la marcha.

En ese lugar se habían concentrado ya miles de personas antes del inicio de la marcha, convocada bajo el lema "Por la paz y el diálogo, exigimos a ETA el fin de la violencia".

Según la Policía, la asistencia fue de al menos 80.000 personas, según las primeras estimaciones.

Los manifestantes, discurrieron en silencio tras una pancarta portada por ciudadanos anónimos con el lema 'Exigimos a ETA el fin de la violencia. Por la paz y el diálogo' en euskera y castellano.

Además del silencio que domina la concentración, destacó la práctica ausencia de banderas, a excepción de media docena de ikurriñas y la de Ecuador, que cuelga de la pancarta principal.

Presencia institucional

Detrás de la cabecera de ciudadanos anónimos se situarono los miembros del Gobierno vasco, con el lehendakari a la cabeza y, entre otros, Joseba Azkarraga y Javier Madrazo.

Acompañando a los representantes institucionales estaban, por parte del PNV, los miembros del EBB, con Josu Jon Imaz al frente así como la dirección del PSE-EE en pleno, liderada por Patxi López. En representación de EA, ha asistido su presidenta, Begoña Errazti, que irá acompañada de Unai Ziarreta, Rafa Larreina y Onintza Lasa.

También asistieron los ex lehendakaris José Antonio Ardanza y Carlos Garaikoetxea.

La asistencia fue masiva y la presencia de los medios también, con presencia de incluso medios audiovisuales japoneses, informa Isabel Camacho desde Bilbao.

Declaraciones al final de la marcha

Además de Ibarretxe realizaron otros políticos asistentes a la marcha.

Patxi López apuntó que la manifestación es una "apuesta inequívoca por la paz y el diálogo entre demócratas" frente al terrorismo y deseó que sirva de "toque de atención para remover conciencias", en el caso del PP "para recuperar la unidad" y en el de la izquierda abertzale para que quienes "quieren hacer una apuesta en serio por la política rechacen y condenen la violencia".

La presidenta de Eusko Alkartasuna, Begoña Errazti, lamentó que Batasuna haya "perdido una oportunidad para trabajar con el resto de los partidos"; el coordinador general de Ezker Batua, Javier Madrazo, recalcó que ETA y Batasuna deben "escuchar la voz de la sociedad vasca" y el vice-coordinador general de Aralar, Jon Abril, interpretó que la manifestación es un llamamiento a ETA para que "abandone definitivamente las armas y dé paso al diálogo entre los partidos".