Sólo han pasado 12 días del nuevo año y en Andalucía ya ha habido ocho muertes en el trabajo. Las tres últimas en sólo 24 horas.

El miércoles, un hombre de 39 años murió aplastado por la rama del árbol que podaba en un club de Tomares (Sevilla). Ayer, sobre las 8.30 h, un joven de 30 años sufrió una descarga eléctrica de la hormigonera con la que trabajaba en Arcos de la Frontera (Cádiz). Y poco después, hacia las 10.00 h, una mujer atropelló con su vehículo a J. V. J., de 59 años, que trabajaba en el acerado de una rotonda de Dos Hermanas (Sevilla). La mujer ha pasado a disposición judicial.

La situación en 2006

Entre el 1 de enero y el 30 noviembre del año pasado, 141 personas perdieron la vida en accidentes laborales en la comunidad (cuatro más que el año anterior), según datos del consejero de Empleo, Antonio Fernández.

Aunque el número de fallecidos fue mayor en 2006 que en 2005, el índice de incidencia (la relación entre el número de accidentes y la cifra de población ocupada) se redujo en más de un 1%. De enero a noviembre de 2006 hubo 152.064 accidentes laborales en la región, un 2,87% más que los mismos meses de 2005. Más de 149.000 fueron de carácter leve, un 3% más que el año anterior. Algo más de 2.000 fueron graves (un 5,7% menos) y el resto fueron mortales. Sevilla fue la provincia que más accidentes mortales registró en 2006: ocho.

En estas fechas había en Andalucía 3.020.000 trabajadores, es decir, 100.000 más que en el mismo periodo del ejercicio anterior.

Tras conocer estos datos, IU ha pedido la comparecencia de Fernández ante el Parlamento andaluz.

Descensos en la construcción

La incidencia de siniestros laborales en el sector ha bajado en 16 puntos desde 2004. El año pasado hubo 41 muertos (frente a los 54 de 2005) y asesores de la Comisión Regional de Prevención de Riesgos Laborales en la Construcción realizaron más de 24.600 visitas a obras. Este tipo de visitas proseguirán en 2007, y se planificará una investigación sobre accidentes.