Más de un centenar de personas ha participado en una suelta de tres tortugas 'boba' (Caretta caretta) en la playa de Las Coloradas, en Morro Jable (Pájara), una iniciativa que organizó esta semana la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo de Fuerteventura.

Natalia Évora, responsable del área y presidenta accidental del Cabildo, acudió a la cita y explicó que la conservación del medio marino y la protección de las tortugas "ha venido despertando cada vez un mayor interés entre la población de la isla".

Por ello, y atendiendo a las solicitudes recibidas, desde la Consejería se organizó esta liberación, que sirvió para convocar a todos los interesados y devolver al mar tres ejemplares de tortugas que habían llegado a la isla gracias a la implicación de las personas que las localizaron y atendieron en primer lugar, indicó Évora.

Las tortugas liberadas son tres ejemplares jóvenes de la especie 'Caretta caretta' o tortuga 'boba' que fueron localizados en las últimas semanas gracias a la colaboración ciudadana y presentando diferentes patologías, como heridas en las aletas, deshidratación, enmallamiento o desnutrición.

Tras permanecer en la Guardería de Tortugas bajo cuidados veterinarios y atendidos por el grupo de voluntarios ambientales de la asociación Avanfuer, que durante los meses de verano colaboran con el proyecto, las tres tortugas se fueron recuperando hasta alcanzar un estado de salud óptimo, que les permitiera desenvolverse con garantías de supervivencia en su medio natural.

Previamente a la suelta de los tres ejemplares, tuvo lugar una visita a la Guardería de Morro Jable, donde Mónica Barrera, técnico de Educación Ambiental del Cabildo, ofreció una charla que abordó, entre otros temas, la situación de la especie 'Caretta caretta', que en estos momentos forma parte de un proyecto de reintroducción liderado por el Cabildo.

Interés ciudadano

Este proyecto, según la consejera, "ha despertado la conciencia de la gente porque, gracias a su participación, son cada vez más los especímenes que se pueden atender y recuperar en la Guardería de Tortugas".

La contaminación marina, sobre todo los plásticos y los restos de artes de pesca que quedan sueltos en el mar, infringe graves daños a estos animales. "Son muchísimos los ejemplares que nos llegan con aletas necrosadas al quedarse enredadas o con graves daños causados por tragarse anzuelos", relata Évora.

Gracias a la Guardería de Tortugas de Fuerteventura y a la intervención del Centro de Recuperación de Fauna Marina de Taliarte, en Gran Canaria, es posible salvar la vida a los ejemplares heridos. "Pero antes de los cuidados veterinarios, son las personas particulares, el personal de las empresas de ocio náutico y los pescadores quienes localizan y dan el aviso cuando aparecen animales heridos", comenta la consejera.

"Gracias a todos ellos este trabajo es posible, por eso, desde el Cabildo dirigimos nuestra labor de educación ambiental a todos los sectores de la sociedad y esta suelta de tortugas es un ejemplo de ello", añadió Natalia Évora.

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