El Ayuntamiento ibicenco de Sant Josep ha notificado este martes a la empresa Tanit Paz S.L., propietaria del complejo Toromar, la orden de paralización de las obras detectadas en el establecimiento. Esta orden es el resultado de la inspección realizada por el celador municipal.

El Grup d'Estudis de la Naturalesa (GEN) denunció públicamente el pasado 14 de agosto que habían vuelto a retomarse diversos trabajos de reforma en el antiguo complejo, situado en el Parque Natural de Ses Salines.

El GEN constató que se había llevado a cabo la adecuación de un espacio como zona de aparcamiento en la parte trasera del complejo y, además, se había iluminado la fachada exterior.

Los ecologistas aseguraron que, presuntamente, las obras no estaban autorizadas, ya que son incompatibles con la figura de protección del lugar. Asimismo, recordaron que alrededor de la edificación, abandonada en los años 80, existen poblaciones de especies protegidas, muy sensibles a la presión humana.

Por ello, los ecologistas solicitaron que las administraciones actuaran de manera urgente, puesto que numerosas actividades son incompatibles con la conservación de esta especie.

El GEN exigió la paralización de cualquier actuación no permitida, la identificación de los responsables y la aplicación de las sanciones correspondientes.