La infanta Cristina trasladará su residencia a Ginebra, donde la Fundación la Caixa le ha encargado que coordine sus programas con agencias de la ONU, y su esposo, Iñaki Urdangarin, continuará viviendo en Barcelona, pendiente del proceso judicial, han informado fuentes próximas a la familia.

Doña Cristina se instalará próximamente en Ginebra con sus cuatro hijos, que comenzarán allí el nuevo curso, mientras que Urdangarin repartirá su tiempo entre la ciudad suiza y Barcelona, donde mantendrá su residencia para poder atender las necesidades de su defensa en el proceso judicial del 'caso Nóos', de acuerdo con las mismas fuentes.

La Casa del Rey no tiene previsto realizar ningún comentario La Casa del Rey no tiene previsto realizar ningún comentario sobre el traslado de residencia de la infanta Cristina, según ha explicado un portavoz de esta institución.

La Fundación la Caixa ha difundido un comunicado en el que informaba de que ha encargado a doña Cristina, hasta ahora directora del Área Internacional de esta entidad, "la misión de gestionar y coordinar sus programas con diversas agencias de las Naciones Unidas que tienen su sede en Ginebra". Asimismo, "impulsará nuevos programas de colaboración con las fundaciones de ámbito social y cultural del Aga Khan Development Network", cuya sede también se encuentra en esta ciudad suiza, por lo que, según recalca la Fundación la Caixa, para llevar a cabo esta labor la infanta Cristina "deberá trasladar su residencia a Ginebra".

Ni la fundación ni la Casa del Rey han precisado cuándo empezará a vivir doña Cristina en Ginebra con sus hijos, pero fuentes próximas a la familia prevén un traslado inmediato a Suiza, ya que el curso escolar comienza en septiembre.

Los duques ya residieron en el extranjero, concretamente en Washington (EE UU), cuando Urdangarin fue destinado allí en su trabajo para Telefónica. El duque dejó la compañía telefónica en el verano de 2012. En principio, Urdangarin puede irse a vivir al extranjero, ya que el juez no ha solicitado ninguna medida cautelar contra él.

Ya se barajó la posibilidad de que Urdangarin y su familia se fueran a vivir a Catar, huyendo de la presión mediática que sufre en España. Pero finalmente la oferta para ser entrenador de balonmano de la selección de aquel país no cuajó. Ahora solo será la infanta Cristina quien se vaya al extranjero. Ella trabaja en la Fundació la Caixa desde hace dos décadas.