Marilyn Monroe
La actriz Marilyn Monroe, en vaqueros, en 1954. Archivo

Uniforme de trabajo, pantalón de currante duro... Hoy, uniforme indiscutible de la mitad del mundo. Y sin embargo, sufrió censura cuando en los 50 los jóvenes estadounidenses quisieron protestar contra el conformismo mediante ellos.

¿Quién le iba a decir a Levi Strauss y Jacob Davis que aquel primer pantalón con remaches y ultrarresistente, creado en 1873 porque las prendas habituales de los más duros trabajadores apenas aguantaban, sería el artículo más habitual del futuro, tanto en hombres como en mujeres y en niños, y de todas las edades? 140 años después de su creación ha dejado claro su reinado.

Algunos cines estadounidenses llegaron a prohibir la entrada a las personas que llevaran vaquerosY aún más: los jeans (licencia al término de origen, pese a su punto esnob) se han colado en todo tipo de ocasión, hasta en una lujosa fiesta (queda que entren en bodas convencionales, pero tiempo al tiempo...).

Hasta quienes tienen que llevar traje y corbata (a ver cuándo la protesta contra la asfixia veraniega a la que lleva la prenda se hace patente) poseen unos cuantos en su armario. Una cifra: los norteamericanos tienen una media de siete. Ellos fueron los que hicieron una rebelión, sutil pero rebelión, mediante el vaquero.

La rebelión en un jean

Algunos cines estadounidenses llegaron a prohibir la entrada a las personas vestidas con vaqueros. Existía, aunque no fuera muy comprensible y bastante intolerante, un motivo: los jeans se habían convertido en una forma de provocación juvenil.

Jóvenes y adolescentes se enfundaban en los Levi's porque querían mostrar su desacuerdo con el conformismo reinante. Pero no había ataque, simplemente un gesto, una prenda...

En esa misma década, año 1954, la actriz Marilyn Monroe los luciría en la película Río sin retorno: el jean iba a ser un combatiente fuerte. De la misma época son las apariciones de otros célebres actores enfundados en la polémica prenda, es el caso de James Dean en Rebelde sin causa (1955) y en Gigante (1956) o de  Marlon Brando en Salvaje (1953).

No había retorno por mucha prohibición de entrada al cine que se hiciera. Además: ¿cómo impedir el acceso a una sala en la que se proyectaba una cinta protagonizada por intérpretes que lucían vaqueros?

Los jóvenes se enfundaban en los Levi's para mostrar su desacuerdo con el conformismo El destino estaba firmado: los vaqueros ganaron aceptación en los 60 (aunque aún estaban prohibidos en las universidades estadounidenses), y en los 70 ya eran prenda habitual entre los estadounidenses. La revista Time llegaría a calificarlos como "Icono de la moda del siglo XX".

En palabras de una gerente de la marca, Carolina Gadano: "El jean democratizó la moda: es la prenda más transversal que existe, no diferencia edades, clases sociales, sexos ni usos. Quebró barreras y tabúes". La última barrera en abatir fue la de la mujer, la última en conquistar la posibilidad de enfundarse en unos vaqueros. Eso sí, desde entonces, no ha habido tregua.

Supervivencia a todas las tendencias

Altos o bajos de talle, anchos o estrechos (a veces hasta cortar la circulación), elásticos, terriblemente ácidos y desteñidos (moda de mediados de los ochenta por influencia del rock y el metal), pesqueros, caídos, enormes, rotos, desflecados... No ha habido tendencia o manera o color que no haya llegado al vaquero, la prenda estrella. ¿Quién no tiene, ya no uno, sino unos cuantos en su armario?

De todas las épocas ha salido victorioso, el vaquero no pasa de moda, se adapta y cambia, pero sigue siendo el que manda. Llega su reinado a vestidos, faldas, cuerpos, cazadoras... Inspiración hasta para bañadores o biquinis que imitan su tejido, remaches y bolsillos.

La revista 'Time' llegaría a calificarlo como "Icono de la moda del siglo XX""El jean ha trascendido y escapado a las reglas que definen la moda. Ocurre que, más allá de algunas variaciones morfológicas que ha tenido desde su creación, es una prenda estable en el tiempo, con rasgos inalterables y fuertemente identificatorios" señala la socióloga de moda Susana Saulquin en su libro Jeans: la vigencia de un mito.

Historia de un pionero: Levi Strauss

Levi Strauss, empresario judío fundador de la primera compañía de la historia en producir vaqueros Levi Strauss & Co, comenzó con una pequeña mercería en San Francisco en 1853. No tardó el negocio en convertirse en un gran comercio. Pero cuando realmente dio con su gran hallazgo fue en 1872, gracias en buena medida al sastre, también judío, Jacob Davis, y habitual comprador de Levi.

Levi Strauss comenzó con una pequeña mercería en 1853El sastre le hizo ver a Levi que los pantalones que fabricaba para los mineros eran poco resistentes. Y se pusieron manos a la obra. No imaginaron lo que estaban creando: el vaquero. El 20 de mayo de 1873 obtenían la concesión de la patente y de la marca registrada de EE.UU. Así nacía el primer pantalón remachado de Levi's dando lugar al inicio de la prenda más fabricada de la historia.

Tras la muerte a los 73 años de Levi, el 26 de septiembre de 1902, sus sobrinos se hicieron cargo del negocio, vivo y tan de moda como siempre (no ha caído jamás) activo, atractivo y eternamente de moda, es el clásico, hasta nuestros días. ¿Quién no ha tenido un 501?

En primera persona

1. ¿Cuántos vaqueros tiene en su armario?

2. ¿Con qué los combina?

3. ¿Cuáles recuerda más, ya sea porque le encantaran o porque vistos con el tiempo más le horroricen?

Cristian (32 años)

1.Mínimo 7 u 8 de los que uso. Porque hay otros que nunca me pongo. Guardo algunos por cariño que están ya muy viejos y rotos.

2.Con camiseta siempre. Las camisas son para pantalones de vestir o para traje.

3. Recuerdo con especial cariño la moda de los rotos. Yo me hice unos. Los rompías tú mismo. Como la gente no estaba acostumbrada llamaba mucho la atención

Ana S. (28 años)

1. Tengo alrededor de 20 vaqueros, y me los pongo todos. De hecho no tengo más que vaqueros.

2. Me los pongo con todo, con camiseta, tacones, para salir de noche...

3. Los que más recuerdo, y para mal, son aquellos pesqueros y de cintura alta.

Julio Pérez (64 años)

1. Tengo 200 vaqueros. No uso todos, claro. Muchos se han pasado de moda, como los del tipo Julián Muñoz. Y esos yo creo que ya no volverán. Y aunque volvieran la verdad es que no me los pondría. Pero los guardo.

2. Los vaqueros me los pongo con todo, menos con blazer, eso ya no se lleva. Tuvo su época, pero ya pasó.

3. No recuerdo ninguno en especial.

A.C. (45 años)

1. En mi armario hay tropecientos mil, pero uso cinco. A veces, cuando dudo, me los compro de dos en dos.

2. Van con todo: con tacón, con plano, de día, de noche... Es mi fondo de armario.

3. Recordar... ninguno en especial. Los que llevo me encantan, por ejemplo. Así que éstos.