Narcís Serra
El exministro, exalcalde de Barcelona y expresidente de Caixa Catalunya, Narcís Serra, en una imagen de archivo. ACN / ARCHIVO

El expresidente de Caixa Catalunya Narcís Serra ha atribuido este martes en el Parlament la desaparición de las cajas de ahorro al estallido de la burbuja inmobiliaria y a la crisis económica, que se tradujo en el impago de los préstamos y las hipotecas. También ha defendido el papel que desempeñaron al permitir el acceso al crédito a las familias y, consecuentemente, a una vivienda.

Durante su comparecencia en la comisión de investigación sobre las posibles responsabilidades derivadas de la actuación de las entidades financieras, Serra ha asegurado que defendió desde un principio el cambio del equipo directivo de la entidad, entonces comandado por Josep Maria Loza, y un giro "radical" en el modelo de negocio al comprobar que casi todo el crédito se destinaba a inmobiliario.

A diferencia del expresidente de Catalunya Caixa Adolf Todó, quien culpó a su antecesor (Loza), Serra ha evitado cifrar el grado de responsabilidad de ninguno de los dos en la situación actual de la entidad, que está en manos del Estado. "Que Loza y Todó no se enfaden. No son tan importantes como para tener estos porcentajes. El gran responsable de lo que ha pasado es la crisis y el paro", ha sentenciado.

El gran responsable de lo que ha pasado es la crisis y el paro"Una crisis de este calado no puede ser responsabilidad de una persona ni de dos ni de diez, sino de un sistema que ha fallado, por lo que antes se deben analizar las causas de la crisis, y luego buscar responsables", ha expuesto Serra. Es por ello que Serra ha instado al Parlament a usar la comisión para pensar políticas que eviten que "vuelva a pasar" una crisis como la que ha llevado a la desaparición de las cajas.

Entidades no politizadas

El expresidente de Catalunya Caixa ha lamentado la desaparición de las cajas de ahorros, de "todas, las mejor gestionadas y las peor gestionadas, y es una desgracia" porque jugaron un papel claro en permitir el acceso de los ciudadanos a una vivienda, y la competencia entre bancos y cajas favorecía a los clientes, ha asegurado.

Además, "antes o después las echaremos de menos", ha añadido, y ha reivindicado que las cajas catalanas no estaban politizadas y él nunca recibió presiones de la entidad fundadora de Caixa Catalunya, la Diputación de Barcelona, para influir en decisiones. De hecho, ha asegurado que como presidente no tenía funciones "ejecutivas" en la entidad financiera.

Ha opinado que sí se podía mejorar la gobernanza de las cajas, pero no justificaba hacerlas desaparecer, y aunque si bien cree que no hubo voluntad de eliminarlas, sí que ha lamentado que desde las administraciones no se supo conservar el modelo.

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