A David Ríos no le molesta que le sigan llamado camarero. "La gente nunca lo hace con mala intención", dice. Su sencillez y cercanía las demuestra en cada frase. Nadie diría que estamos hablando del mejor barman del mundo, un título que conquistó esta semana en la Gran Final de World Class Competition 2013, el certamen de mixología más importante del mundo, considerado como los 'Oscar de la Coctelería'.

Hice algún curso de iniciación, pero mi formación ha sido autodidacta Este vasco de 37 años, natural de Berango (Vizcaya), es el primer español que consigue tan preciado galardón. "Este premio para mí es lo máximo, aunque ha sido una victoria de equipo. La World Class es la mayor competición mundial. Están los 15.000 mejores barmans del mundo y ha sido una experiencia increíble en la que he aprendido mucho", asegura.

Su camino hacia la gloria empezó con 18 años: "Fue un poco por casualidad. En el bar donde trabajaba hicieron una fiesta coctelera y desde aquel día mi pasión por esta especialidad ha ido creciendo. Hice algún curso de iniciación, pero mi formación ha sido autodidacta". "Luego he trabajado como sumiller en el restaurante Mugaritz y como maitre en otros muchos restaurantes y en el Hotel Sheraton de Bilbao", continúa.

Pese a que sus creaciones han cautivado a los más prestigiosos paladares de la industria coctelera, David defiende la "sencillez" en sus creaciones, un concepto alejado de la coctelería molecular y las tendencias más vanguardistas.

Mis creaciones están basadas en la coctelería clásica, aunque con algunos toques modernos "Mi intención siempre es no volver loco al cliente. Tenemos que facilitarle la vida, no complicársela. Mis creaciones están basadas en la coctelería clásica, aunque con algunos toques modernos. Esta es la tendencia que está triunfando en la actualidad", sostiene el bartender vasco, quien desvela que los ingredientes más extraños con los que le han pedido hacer un cóctel han sido una crema de queso al limón y un queso parmesano. "Al final quedó bien haciendo una especie de infusión con los dos ingredientes", comenta.

El ganador de la VI edición del World Class Competition 2013 es el propietario, junto a su hermano, de la cafetería Kobuk en Barakaldo y tiene previsto abrir en las próximas semanas otro local en Bilbao. En su local, los precios están al alcance de todos los bolsillos: "En nuestra cafetería servimos de todo. Desde un café con leche a un pintxo de tortilla. Tenemos un espacio reservado para cócteles, aunque por aquí la mayoría de la gente toma gin tonic. Los cócteles está empezando a pegar fuerte en España, antes solo se limitaba a ciudades grandes como Madrid o Barcelona".

Además, se considera "un cazador de sueños", una definición de su personalidad que ha dado nombre a uno de sus cócteles más populares: el Dream Hunter. Aunque el cóctel que le ha hecho famoso es el Ponche de Oro Vasco, un combinado a base de Johnnie Walker Label Gold Reserve, zumo de piña, granadina y soda que adornó con una rodaja de naranja, anís y menta y con el que deslumbró en el Word Class Competition.

Un psicólogo en la barra

Por perseguir sus sueños profesionales, Ríos confiesa que se ha perdido muchas cosas en su vida personal: "Paso muchísimas horas trabajando y ese tiempo se lo he robado a mi familia y amigos. Tengo dos ñiños mellizos y últimamente apenas he estado con ellos. Y ese tiempo ya no se recupera. Supongo que es el precio que hay que pagar por llegar al tope".

De su actividad profesional, uno de los aspectos más enriquecedores es el trato con los clientes. Pero en muchas ocasiones, la relación traspasa el límite de lo profesional, y muchos clientes ven en el barman a su psicólogo de cabecera.

"Hay clientes que se pasan muchas horas en la barra y al final coges mucha confianza y te cuentan su vida y todos sus problemas. Tienes que saber mantener las distancias porque de lo contrario te convierten en su psicólogo y pueden llegar a ser bastantes pesados", explica David Ríos, que no desmiente el atractivo que genera un barman en el sexo opuesto. "Yo ya estoy fuera del mercado", precisa, "pero puedes ligar mucho si eres un poco vivo".