El expresidente de Catalunya Banc, Adolf Todó, compareciendo en el Parlament catalán.
El expresidente de Catalunya Banc, Adolf Todó, compareciendo en el Parlament catalán. EFE

El ex  presidente de CatalunyaCaixa Adolf Todó ha culpado este lunes a la anterior dirección de la entidad de los problemas que llevaron a su nacionalización, ya que en los años previos al estallido de la crisis se siguió una "estrategia equivocada", basada en una "excesiva" exposición inmobiliaria.

Todó, que llevó las riendas de CatalunyaCaixa -antes Caixa Catalunya- de marzo de 2008 a mayo de 2013, ha sido el primer directivo de banca en comparecer ante la comisión de investigación creada en el Parlament catalán sobre las entidades financieras en Catalunya, donde ha personalizado las culpas en Josep Maria Loza, director general de Caixa Catalunya entre 1998 y 2008.

Polémica por las preferentes y la deuda subordinada

Sobre la polémica por la emisión de preferentes y de deuda subordinada, Todó ha asegurado que la entidad ha podido cometer "errores" en la comercialización de algunos productos y que no tenía inconveniente en pedir perdón por ello, pero ha recordado que como directivo de CatalunyaCaixa sólo es responsable de una emisión de deuda subordinada en 2008 en la que él también compró este producto.

Todó sólo se siente responsable de una emisión de deuda subordinada en 2008 A preguntas del diputado de C'S, Jordi Cañas, Todó ha comentado que se siente sólo un 5 % responsable de la situación actual de CatalunyaCaixa, mientras que ha atribuido el 95 % restante al anterior director general, Josep Maria Loza.

Todó ha añadido que cuando él y el ex consejero delegado Jaume Masana entraron en Caixa Catalunya la entidad era "una bomba con una espoleta de carga retardada" por su elevada exposición al riesgo y que acabó explotando a medida que la crisis se agravó.

"Hubiéramos podido hacer las cosas mejor, pero nos hemos dejado la piel (...) No éramos pirómanos, sino bomberos, pero el fuego era tan grande...", ha dicho Todó a la petición del diputado del PPC José Antonio Coto de que hiciera balance de su gestión.

Quitas a los clientes como entidad nacionalizada

En cuanto a la polémica de las preferentes y otros productos híbridos, que afectan a unos 79.000 clientes de CatalunyaCaixa, ha asegurado que las quitas aplicadas a las entidades nacionalizadas son comparables a la pérdidas que han sufrido los clientes de bancos saneados al canjear estos valores por acciones.

Todó ha recordado en este punto que el personal de la entidad estaba suficientemente formado para colocar productos de este tipo y que se tuvieron que dejar de abonar los intereses de estos productos porque la entidad entró en unas pérdidas "brutales" y porque la UE impidió que las nacionalizadas los abonaran.

Durante la comparecencia, el diputado de ICV-EUiA Josep Vendrell ha achacado falta de sensibilidad social a CatalunyaCaixa frente a los desahucios, a pesar de que esta entidad ha recibido inyecciones de capital público superiores a 12.000 millones de euros.

Los desahuciados "ni olvidan ni perdonan"

La entidad ha recibido inyecciones de capital público superiores a 12.000 millones de eurosEl ataque más feroz de la comisión a Todó ha venido por parte del diputado de las CUP David Fernández, que ha tildado a este directivo de "ladrón impune" y le ha advertido de que los desahuciados "ni olvidan ni perdonan".

Por otra parte, Todó ha explicado que Caixa Catalunya, que acabó fusionándose con Caixa Tarragona y Caixa Manresa, "presentaba importantes debilidades" debido a su exposición a los promotores inmobiliarios, mucho mayor a la media del sector.

El exdirectivo ha precisado que la entidad concedió una parte significativa de sus préstamos a particulares por un valor superior al 80 % del valor de tasación del inmueble, y que para implantarse en nuevos territorios se concedieron hipotecas a clientes que no obtenían financiación de otros bancos.

Al ver la elevada exposición al ladrillo de la entidad, Todó ha explicado que puso en marcha un plan de medidas de choque para reducir el riesgo de la entidad, mejorar la solvencia y darle un nuevo rumbo, con una nueva dirección.

En un momento de su comparecencia, ha explicado que en los años previos a la crisis, si el Banco de España hubiera pedido al ministerio de Economía que se frenara de golpe el crédito hipotecario, todo el mundo se habría "tirado encima" del Gobierno, porque "habría sido como entrar en una fiesta" y pedir a quienes estaban "a punto de coger una borrachera" que dejaran de beber.

Durante el turno de preguntas de los grupos parlamentarios, Todó ha opinado que si hubiera sabido todo lo que le pasaría en Catalunya Caixa no habría fichado por la entidad, porque su paso por ella ha tenido un "coste de oportunidad alto" en el ámbito personal.

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