El Partido Libertad y Justicia (PLJ), brazo político de los Hermanos Musulmanes, ha llamado este lunes a los egipcios a una "intifada" (levantamiento popular) contra el Ejército y las nuevas autoridades del país. En un comunicado, el PLJ ha pedido que la comunidad internacional actúe de inmediato "para que no haya una nueva Siria en el mundo árabe".

Una fuente del Ministerio de Sanidad egipcio ha elevado el número de fallecidos a al menos 51 y el de heridos, a 435, en los choques que tuvieron lugar en las últimas horas en El Cairo entre islamistas y miembros de las Fuerzas Armadas. El jefe del servicio egipcio de Ambulancias, Mohamed Sultán, ha explicado que 14 de los heridos ya han abandonado los hospitales tras recibir tratamiento y ha precisado que todas las lesiones fueron causadas por disparos de balas y de perdigones. Anteriormente, Sultán había anunciado en la televisión estatal que al menos 42 personas habían muerto y más de 300 habían resultado heridas en esos enfrentamientos.

La Fiscalía egipcia, además, ha ordenado cerrar y precintar la sede del PLJ, en el centro de El Cairo, tras hallar supuestamente armas en su interior.

¿De esto estáis orgullosos? ¿De que se mate a manifestantes pacíficos durante una sentada?El portavoz de la formación musulmana, Gehad el Haddad, ha denunciado a través de su perfil en Twitter que el Ejército es responsable de lo sucedido. Asimismo, ha dicho que la operación tuvo lugar durante el momento del rezo y ha subrayado que hay "muchos detenidos".

"El Ejército y la Policía disparan con fuego real. Su sed de sangre no se ha visto satisfecha tras asesinar a sangre fría a sus compatriotas", ha indicado. "¿Es barata nuestra sangre para nuestra Ejército? ¿De esto estáis orgullosos? ¿De que se mate a manifestantes pacíficos durante una sentada?", se ha preguntado.

"La sangre de estos mártires y de los que cayeron antes que ellos será una maldición eterna para el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, el Ejército y la traidora Policía", ha remachado El Haddad.

Los Hermanos Musulmanes han presentado vídeos y casquillos de bala con los que quieren demostrar que los islamistas recibieron disparos por parte del Ejército en los sucesos.

El Ejército dice que respondió al atentado contra la Guardia Republicana

El Ejército egipcio, por su parte, ha dicho que los enfrentamientos se produjeron tras el intento de "un grupo terrorista" de irrumpir en la sede de la Guardia Republicana. En un comunicado, las Fuerzas Armadas señalaron que un oficial murió y seis policías resultaron heridos graves, mientras que anunciaron la detención de "200 agresores, que disponían de grandes cantidades de armas, municiones, armas blancas y cócteles molotov".

Posteriormente, en una rueda de prensa han insistido en que sus fuerzas sufrieron el ataque de desconocidos provistos de armas de fuego y bombas incendiarias sobre el cuartel general de la Guardia Republicana, lo que motivó su respuesta.

El portavoz del ministerio del Interior, Hani Abdulatif, y el del Ejército, Ahmed Ali, han asegurado por su parte en esa comparecencia que dos policías y un oficial del Ejército se encuentran entre las víctimas mortales.

Las Fuerzas Armadas ha aumentado su presencia en los alrededores de la plaza Tahrir. El Ejército suspendió el miércoles la Constitución y puso al presidente del Tribunal Constitucional al frente de la Presidencia. En consecuencia, el jueves el presidente del organismo, Adli Mansur, juró su cargo como presidente interino hasta la celebración de elecciones presidenciales y parlamentarias.

Desde entonces, decenas de personas han fallecido en enfrentamientos entre seguidores y detractores del exmandatario, mientras que la formación islamista ha acusado también a las fuerzas de seguridad de reprimir sus manifestaciones.

Evitar una guerra civil

El jeque de Al Azhar, la institución más prestigiosa del islam suní, Ahmed al Tayeb, ha instado a los egipcios a alcanzar un acuerdo para la reconciliación nacional "antes de que el país caiga en la guerra civil".

En un mensaje a la nación, Al Tayeb ha pedido la liberación de todos los presos políticos, un calendario para volver a la democracia en menos de seis meses, la formación de un comité de reconciliación nacional y que se abra una investigación urgente sobre los sucesos de este lunes.