Los corrieses pueden estar contentos. Al menos según los últimos datos de un estudio de la Federación de Consumidores en Acción (Faca), en el que A Coruña se sitúa como la tercera ciudad con la tarifa del agua más barata de España en el año 2006, sólo por detrás de Madrid y Pamplona.

Las diferencias son notables: mientras una familia coruñesa de tres miembros con un contador de 13 milímetros y un consumo de diez metros cúbicos paga 6,84 euros al mes, en urbes como Mallorca abonan 24,46 euros; es decir, 17,62 más que aquí.

De hecho, en A Coruña los clientes de la Empresa Municipal de Aguas (Emalcsa) pagan casi cinco euros menos que la media nacional, que asciende a 11,39 euros/mes, según este estudio. Los responsables de Facua aseguran que en la ciudad coruñesa «los vecinos tienen suerte», aunque en un futuro todo cambiará. «Tienen agua de buena calidad y muy barata, pero cuando entren en vigor las normas europeas, las tarifas se incrementarán en todas las provincias españolas, con el objetivo de fomentar el ahorro», explican. De hecho, y para premiar a los que consumen menos, la empresa de aguas Emalcsa ya tiene desde hace años dos tarifas diferenciadas para los que gastan hasta seis metros cúbicos (0,15 euros por litro y mes) y los que superan ese límite (pagan más del doble: 0,31 euros).

Bueno para el bolsillo

Y no sólo es un buen gesto para cuidar el medioambiente, sino también para el bolsillo, ya que los vecinos que consumen menos agua pagan al año 82 euros, frente a los 134 de los que superan los 20 metros cúbicos mensuales (ambos con contadores de 13 mm, los más comunes).

Desde Facua advierten de que entre las ciudades con las tarifas más baratas, como es el caso de A Coruña, una de las causas es que «en ciertos casos no depuran las aguas».

Un bien perdido a gotas

La conciencia del ahorro aún no ha llegado a la sociedad coruñesa. Pero en pocos años todo puede cambiar. Al menos, si se cumplen las previsiones del Gobierno, que hace unos meses anunció que hasta el 2010 los recibos del agua se incrementarán un 30% para aplicar las directivas europeas sobre medioambiente. Además, el 20% del agua que se consume aquí y en otras ciudades españolas se pierde en fugas, según  el INE.