Los médicos que tratan a esta mujer acudieron al juzgado de guardia porque corría peligro de inanición. El fiscal de guardia dijo que sufría «riesgo vital» y la jueza resolvió que los médicos tenían libertad para hacer todo lo posible por evitar la muerte de la mujer.  El pasado enero en Barcelona ocurrió lo contrario: una jueza rehusó la solicitud de internamiento de una joven de 20 años que medía 170 centímetros y pesaba 34 kilos.