Niños con un flotador
Dos niños durante un baño con flotador. ARCHIVO

Cada verano llegan las recomendaciones para disfrutar de manera responsable de playas y piscinas. En este caso las del Ministerio de Sanidad. Pero este verano traen alguna novedad destacable. Por primera vez, la autoridad sanitaria desaconseja el uso de flotadores hinchables y en su lugar recomienda el chaleco salvavidas.

Para bañarse o hacer deporte acuático, lo mejor es usar chaleco salvavidasSi no se sabe nadar o no se nada bien los flotadores hinchables no son recomendables, en estos casos, a la hora de bañarse o practicar un deporte acuático, lo mejor es usar un chaleco salvavidas.

Así lo recoge el Ministerio de Sanidad en las medidas para prevenir ahogamientos y lesiones graves en medios acuáticos y evitar las situaciones que puedan poner en riesgo la salud, e incluso la vida. Hace especial hincapié en la vigilancia de los menores, tanto cuando estén jugando en el agua como cerca de ella; una responsabilidad que no debe delegarse en un niño más mayor.

La guía Disfruta del agua y evita los riesgos, dirigida a los niños, niñas y adultos responsables de su cuidado, advierte –en forma de cómic– de los riesgos de sufrir lesiones en los distintos entornos acuáticos.

La mayoría de las veces la víctima se perdió de vista solo unos minutosSe recuerda que los niños deben ir siempre acompañados de un tutor, ya que el ahogamiento se produce de forma rápida y silenciosa, de hecho "la mayoría de las veces la víctima se perdió de vista solo unos minutos"; que muchos ahogamientos se producen en el entorno familiar: bañeras, piscinas privadas y piscinas hinchables; que un bebé puede ahogarse en 30 centímetros de profundidad; y que se aconsejable cercar las piscinas privadas.

En el caso de los niños más pequeños los ahogamientos ocurren con mayor frecuencia en piscinas, mientras que en los adultos la frecuencia mayor es en aguas abiertas durante el baño, la pesca o la práctica de algún deporte náutico; en el caso de las personas de edad avanzada es también la playa el lugar donde ocurren la mayoría de los casos.

Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en el año 2011 fallecieron en España 473 personas ( 373 hombres y 100 mujeres) a consecuencia de una lesiones graves ocurridas en un entorno acuático. La principal causa de fallecimiento en los ahogamientos fue por sumersión accidental (461) de los que el 45% ocurrieron en personas de menos de 50 años. Otras 535 personas se encontraron en situación  riesgo de sufrir un ahogamiento y pudieron ser rescatadas con vida.

Con estos datos en la mano, se recomienda:

  • Antes de meterse en el agua recuerda que es aconsejable comprobar la temperatura y esperar 2 horas después de haber comido.
  • Evitar el consumo de alcohol antes de bañarse, así como bañarse de noche: si nos ocurre algo, nadie podrá vernos.
  • Elegir lugares seguros para bañarse y vigilados por socorristas.
  • Respetar el significado de las banderas.
  • Evitar zambullirse desde gran altura, balcones o puentes ya que es causa de traumatismos craneoencefálicos, lesiones medulares e incluso muerte.
  • Introducirse en el agua lentamente o tirarse de pie varias veces antes de hacerlo de cabeza.
  • Si lo hacemos, los brazos deben situarse en prolongación del cuerpo para proteger el cuello y la cabeza.
  • En caso de querer tirarse de cabeza desde una gran altura, debemos comprobar que no se trata de un sitio con poca profundidad o si existe algún obstáculo en el fondo.
  • Salir enseguida del agua si se encuentra cansado o siente frío y, ante un posible corte de digestión.