Mariano Rajoy
Mariano Rajoy. (JORGE PARÍS)

Quizás sea injusto, pero han comenzado a llamarle ‘señor no'...

Es muy injusto y buena prueba de ello es que he pedido al Gobierno que recupere los grandes consensos nacionales sobre terrorismo, modelo de Estado, política exterior y pacto de Toledo.

Su último 'no' fue a un pacto sobre la corrupción y comenzaron a aflorar escándalos relacionados con el PP.

Hacer un pacto contra la corrupción es perder el tiempo e intentar llamar la atención. Contra la corrupción lo que hay que hacer es aplicar la ley y dar agilidad al funcionamiento de la Policía, los fiscales y los jueces.

¿Dónde está ahora mismo el PP? Porque a usted se le supone en permanente viaje hacia el centro...

Toda mi vida he sido lo mismo, una persona moderada de centro que cree en los derechos de las personas, en su vida y en su libertad.

¿Quién manda más en el PP, Aznar o usted?

Yo, sin duda alguna.

¿Comparte todo lo que dice Aznar?

Hacer un pacto contra la corrupción es perder el tiempo e intentar llamar la atención

Aznar, por decisión propia, se ha retirado de la primera línea de la actividad política. Yo lo que quiero es un partido que represente a la mayoría de la sociedad española, que es moderada, centrista, equilibrada, que le gustan cosas de unos y de otros. Yo aspiro a representar a la mayoría y a ganar su confianza.

¿Es normal que haya dirigentes del PP en pelea permanente por sucederle?

No tengo claro que eso sea exactamente así. Me noto con un enorme apoyo dentro del partido y este es el momento en que tengo más apoyo de la sociedad española desde las elecciones de 2004.

¿Quién va ser el número dos por Madrid en las próximas generales?

Eso lo decidiré en su momento.

De hacerle caso, estamos en manos de un loco que se llama Zapatero que quiere acabar con España.

No, yo nunca he dicho que estemos en manos de un loco ni que quiera acabar con España. Creo que Zapatero es un presidente que no está a la altura de lo que los españoles se merecen. Ha equivocado los objetivos nacionales y no se ha preocupado de los problemas reales de la gente: su bienestar, su riqueza, su sueldo, las hipotecas, la subida de la luz... Aquí nos hemos estado ocupando en discutir si España era o no una nación, o dos o tres, hemos hablado de la memoria histórica, hemos hecho leyes que no le interesaban a casi nadie.

Pero la economía va como un tiro...

Van bien las grandes cifras, el crecimiento económico y la creación de empleo. Pero el empleo que se crea es de bastante baja calidad; hay mucha gente que no puede trabajar en aquello en lo que ha estudiado; los salarios han crecido muy por debajo de los precios y hay perdida de poder adquisitivo; las hipotecas están subiendo y hay mucha gente que tiene dificultades para llegar a fin de mes. Esta debería ser la preocupación del Gobierno.

Pusieron la Constitución en un altar y ahora se desmarca usted diciendo que está obsoleta y propone 14 cambios.

Yo nunca he dicho que estemos en manos de un loco ni que quiera acabar con España

Soy un incondicional de la Constitución. Fundamentalmente, porque fue un acuerdo entre todos que superó dos siglos de disputas entre españoles y porque manifestó una voluntad de mirar hacia el futuro. Por eso me parece tan peligroso que Zapatero esté mirando hacia atrás. A partir de ahí, han transcurrido 28 años y creo que hay cosas que merece la pena estudiar si son reformables y he hecho una oferta de consenso sobre ello. Nada es inmutable, por fortuna.

¿Y no es urgente, como propone el PSOE, reformar el Senado, una Cámara que, parafraseándole, es una tomadura de pelo?

Nadie ha puesto una reforma del Senado sobre la mesa. Las propuestas que yo hago están estudiadas. Se puede decir sí, no o negociarlas. El PSOE ha dicho que quiere reformar el Senado pero no ha dicho ni para qué ni cómo. Cuando no se sabe a dónde se va, lo mejor es quedarse donde uno está.

Si Zapatero es un "bobo solemne", ¿cómo es posible que le engañe cada vez que habla con usted?

No se trata de que me engañe. Si voy a ver al presidente del Gobierno y me dice una cosa yo le creo, pero desgraciadamente he comprobado que dice una cosa y hace otra.

Me refería al asunto de ETA.

Yo apoyé al Gobierno dos meses cuando ETA dio una tregua. El presidente del Gobierno me llamó, me pidió mi opinión y le dije que tenía que reunirse con ETA, con la de las pistolas, y decirle que no tenía más alternativa que dejar las armas, y que si dejaba las armas Batasuna se podría presentar a las elecciones y hacer política como los demás. Pero le insistí en que no debía pagar un precio ni entablar una negociación política, ni permitir a Batasuna presentarse a las elecciones mientras ETA existiera. Le apoyé hasta el debate sobre el Estado de la Nación en el que, cuando yo ya no podía intervenir, anunció, una reunión entre su partido y Batasuna.

¿Cómo es posible que el Gobierno se haya rendido ante ETA y el proceso esté parado?

Yo no he dicho que el Gobierno se haya rendido, sino que está en una negociación política con una organización terrorista y que eso es un profundo error. Un Estado no puede negociar políticamente con terroristas porque cuando se negocia algo se paga.

¿Qué gana Zapatero con esta estrategia o con entregar Navarra a Euskadi como desde el PP se le acusa?

Los dirigentes del PSE han dicho que están hablando con Batasuna y con el PNV de una mesa de partidos, de Navarra, de la zona sur de Francia y de un nuevo marco jurídico y político, esto es, de un Estatuto. De esto es de lo que yo me quejo. En el tema de Navarra le dije a Zapatero sólo una cosa. Le pregunté si garantizaba que su partido no se iba a aliar en Navarra con quienes quieren que Navarra sea el País Vasco. Los ciudadanos de Navarra tienen derecho a saberlo.

No me ha contestado. ¿Qué ganaría Zapatero con todo esto?

Supongo que él quiere terminar con ETA y que su procedimiento es dar cosas a ETA. Yo creo que el procedimiento es hacer lo que veníamos haciendo dentro del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo.

¿Hubo una conspiración para que usted no fuera presidente del Gobierno?

Yo no he dicho que el Gobierno se haya rendido

¿Conspiración? No. Lo que creo es que hubo un asesinato masivo. Hay que estar a lo que digan los jueces y no cejar nunca en la investigación porque a lo mejor si seguimos investigando sabemos la verdad y podemos evitar que se vuelva a producir.

¿Tiene alguna duda sobre la autoría?

Sobre la autoría intelectual, sí. La autoría parece ser de algunas de las personas detenidas pero hay que ver si había alguien detrás. Por investigar no se pierde nada.

Han estado dos años de manifestación en manifestación hasta que por fin han empezado a proponer alternativas en inmigración, seguridad, economía...

Los dos primeros años teníamos que consolidar nuestro partido. Presentar alternativas a los quince días de perder tenía bastante poco sentido. Este verano decidí decir a los españoles que no quiero ganar porque el Gobierno lo haga mal sino porque los españoles se fíen de mi. Elegí cuatro temas que a mi me parecen capitales: la inmigración, la lucha contra la inseguridad ciudadana, el modelo de Estado y la economía. Si no gano las elecciones será porque los españoles no quieran pero no porque yo no haya trabajado para presentarles una alternativa distinta.

¿Desenterrar a los muertos de las cunetas es reabrir las heridas del pasado?

Yo no tengo ningún pariente franquista. Podía tener 75 porque ni usted ni yo elegimos donde nacemos y los hubiera querido igual. Este ha sido un país que ha tenido guerras civiles, enfrentamientos brutales... En el año 1978 señores con orígenes políticos distintos, unos ministros de Franco, otros que vivieron el exilio, se pusieron de acuerdo para acabar con esta tormentosa historia y los años que han transcurrido desde entonces han sido los mejores de la historia de España. ¿A cuenta de qué viene todo esto? Estamos hartos de Franco y de la República. Miremos al futuro.

Sigamos un momento en el pasado. ¿Las condenas a muerte del franquismo fueron justas?

Supongo que serían injustas. Todas las condenas por razones políticas y por pensar de forma diferente son evidentemente injustas.

Si fuera presidente del Gobierno, ¿las tropas españolas seguirían en Irak?

Lo que no hubiera hecho es retirarlas de un día para otro, después de haber dicho que iba a esperar una resolución de la ONU. Desde luego, cualquier cosa que hubiera hecho habría sido de acuerdo con mis aliados, la hubiera hablado con ellos.

Ahora la OTAN dice que apoya la alianza de civilizaciones...

A mi todo esto de la alianza de civilizaciones me parece muy bien, pero yo creo que la civilización mejor es la nuestra, que es la que cree en el hombre, en los derechos humanos, en la libertad y en la democracia. Una civilización que le corta la mano a un señor por robar, que lapida a las mujeres por adulterio, que discrimina, que no tiene democracia ni derechos no me gusta. Defendamos primero nuestra civilización, porque mientras no se demuestre lo contrario es la mejor.

EN DOS PALABRAS

"Gasto bastante poco"

¿Reza alguna vez? Sí, rezo.

¿Canta en la ducha? No.

¿Qué hace si se desvela de noche? Suelo dormir poco, pero bien.

¿Se muerde las uñas? Nunca.

¿Le preocupa su peso? Sí, hay que procurar no engordar, aunque no es fácil.

¿Cambia mucho de peluquero? Llevo con el mismo desde diciembre de 1996.

¿En qué caprichos gasta más dinero? Con la vida que llevo gasto bastante poco; quizás en viajar.

¿Qué libros tiene en la mesilla de noche? Estoy leyendo La catedral del mar, de Ildefonso Falcones.

¿Qué hace nada más levantarse? Voy a ver a mis dos hijos, si es que aún no se han levantado.

SIN RESPIRAR

"Temo lo que no controlo"

Adora: A mi familia.

Detesta: El sectarismo, el abuso y la falta de respeto.

Teme: Lo que no controlo.

Aspira: A vivir y a que les vaya bien a los que tengo cerca.

Colecciona: Libros.

Una manía: Mil.

Un defecto: Soy un poco perfeccionista.

Una virtud: La constancia.

BIO 

  • Nació el 27 de marzo de 1955 en Santiago.
  • Casado. Dos hijos.
  • Registrador de la propiedad. Ha sido secretario general de AP en Galicia y vicepresidente de la Xunta. Diputado nacional desde 1986, ha sido ministro de Administraciones Públicas, Educación, Interior y vicepresidente primero.