Isabel Allende: «Garzón nos cambió la mentalidad»
Los seguidores de Pinochet visitan su capilla ardiente en la Escuela Militar de Santiago de Chile. (Reuters).
Isabel Allende, diputada socialista chilena e hija del derrocado presidente de Chile  Salvador Allende, destacó ayer tras reunirse en Madrid con el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, el papel del juez Baltasar Garzón en los procesos contra Augusto Pinochet, fallecido el domingo: «Gracias a él se logró la detención de Pinochet en Londres» y «significó el cambio  para las víctimas y sus familias, porque se abrieron querellas contra el ex dictador».

Allende  añadió que Chile «tiene una herida abierta» y  afirmó: «Nunca buscamos venganza, pero con justicia las heridas cierran mejor».

El propio Baltasar Garzón también se refirió a lo ocurrido y lamentó que el ex dictador haya muerto sin ser juzgado, «por la lentitud de la Justicia» y aseguró: «Los procesos en Chile deben continuar».

Sin honores de Estado

El entierro de Augusto Pinochet, quien murió el domingo a la edad de 91 años tras pasar una semana afectado por un infarto de miocardio y un edema pulmonar, se celebra hoy por la mañana sin honores de Estado «por el bien del país», según afirmó la presidenta, Michelle Bachelet. Sólo la ministra de Defensa, Vivianne Blanlot, representará al Ejecutivo.
Sin embargo, Pinochet sigue teniendo muchos partidarios en su país. La familia y unos 2.500 seguidores contemplaron el féretro del ex dictador que se encontraba expuesto al público ayer en una capilla ardiente situada en la Escuela Militar de Santiago de Chile.

Asimismo, la muerte de Pinochet acarreó incidentes violentos durante las manifestaciones que tuvieron lugar para festejarla: cien personas fueron detenidas y 50 resultaron heridas, entre ellas, 43 agentes de Policía.

Aznar, acusado de frenar su juicio

El fiscal del Tribunal Supremo, Carlos Castresana, dijo ayer que el ex jefe del Gobierno español José María Aznar, junto a Blair y al ex presidente chileno Eduardo Frei, impidió el procesamiento en España de Pinochet. Castresana acusó a los mandatarios de «interrumpir el proceso judicial».