El informe, que analizó a 240 personas, detectó en ellas roturas en el ADN, aunque de carácter reparable. Sin embargo, en las personas que realizaron estas labores de limpieza durante tres o cuatro meses se constataron daños más difícilmente subsanables.

También se evaluó los efectos de estas exposiciones sobre el sistema endocrino. Las pruebas determinaron que en estas personas había niveles anormales de hormonas.

Además, se detectaron alteraciones en los ciclos menstruales de las mujeres, acentuadas en las de mayor edad.

Una marea de solidarios

El hundimiento del Prestige el 13 de noviembre de 2002 supuso el mayor desastre ecológico de Europa. Al mar se vertieron 77.000 toneladas de fuel.

Los marineros de las villas costeras lanzaron un SOS, desbordados por el chapapote.

A los tres días llegaron a Muxía 300 voluntarios, los primeros de los 327.000 registrados por la Xunta.

Acudieron de todas las comunidades autónomas y de una docena de países para ayudar sin recibir nada a cambio.