Flavio Sosa, de la Asamblea de Pueblos de Oaxaca (APPO), fue detenido por policías federales tras dar una rueda de prensa en la que anunció que se reuniría el martes con el nuevo secretario de Gobernación (Interior), Francisco Ramírez Acuña, para reiniciar las conversaciones sobre el conflicto.

Sosa es uno de los principales líderes de la APPO, que desde hace seis meses mantiene un enfrentamiento con el gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, a quien piden su dimisión y al que acusan de corrupción y autoritarismo.

Una portavoz de la fiscalía general dijo en principio que las acusaciones contra el líder, que fue detenido junto con su hermano Horacio Sosa, eran por homicidio, destrucción de patrimonio nacional y ataques a las vías generales de comunicación.

Sin embargo, la policía federal dijo posteriormente que los cargos contra Sosa contemplaban los delitos de secuestro, lesiones, robo y daños por incendio.

En octubre, la policía federal antidisturbios entró en la ciudad de Oaxaca, la capital del estado y principal bastión de los manifestantes, para tratar de acabar con el conflicto que, aunque debilitado, aún persiste y ha dejado al menos una decena de muertos.

Orlando Sosa, un portavoz de la APPO, dijo a Reuters tras la detención del líder activista que la agrupación mantenía la intención de reunirse el martes con las autoridades de Gobernación.

'Está la mesa para mañana y estamos en lo mismo', señaló.

El nuevo presidente de México, Felipe Calderón, quien asumió el poder el viernes, ha dicho que las protestas en la ciudad de Oaxaca eran una de sus principales preocupaciones.

La policía federal dijo que Sosa sería trasladado 'en las próximas horas' al penal de alta seguridad Altiplano, en el estado de México.*.