Colegio de Madrid
Una profesora da la primera clase del curso escolar en un colegio madrileño. JORGE PARÍS

El plazo para solicitar centro educativo en los ciclos de Infantil, Primaria y Secundaria de la Comunidad de Madrid arranca este jueves. Un trámite rutinario que se repite cada año para cientos de miles de padres de alumnos, pero que este curso (2013/14) se presenta con temores y quejas debido al "caos organizativo" que puede generar la implantación del área única educativa y la falta de tiempo con la que han contado los distintos centros escolares para prepararse para el cambio.

Y es que, pese a que el plazo para matricularse comienza este mismo jueves (finaliza el 10 de mayo) la Comunidad envió las instrucciones a los centros con solo tres días de antelación (el pasado lunes). En el curso anterior los centros dispusieron de más de un mes de preparación: las instrucciones se publicaron el pasado 15 de marzo y la admisión se abrió el 18 de abril.

"El problema principal es que estamos trabajando con muy poco tiempo de antelación. Por ejemplo, para los institutos las plazas no se han resuelto hasta el miércoles, y la Comunidad solo da un día para reclamar. Pero lo peor es la incertidumbre de los padres. Muchos no paran de llamarnos preocupados porque todavía no saben a qué colegio van a ir sus hijos el año que viene. Así que sí, se puede hablar de caos organizativo”, explica la directora de un instituto de Vallecas a 20minutos.es.

"Hay que tener en cuenta que Vallecas es muy grande, casi una ciudad. Que a tu hijo le toque ir al otro extremo del distrito puede desbaratar toda tu vida", apostilla.

José Antonio Martínez, portavoz de la Federación de Directores, es más explícito aún: "La gestión por parte de la Comunidad está siendo nefasta. No se puede hacer una reforma de este calado con solo unos días de antelación".

La gestión por parte de la Comunidad está siendo nefastaEste será el primer curso en el que se implante el área única educativa, o libre elección de centro, en toda la comunidad. Esta medida prácticamente elimina los criterios de proximidad y renta, que eran los que antes se tenían más en cuenta para dar plaza a un alumno en un colegio.

El año pasado ya se implantó en 164 de los 179 municipios de la región. Este curso les tocará al resto, los más grandes de la comunidad: Madrid, Alcorcón, Fuenlabrada, Getafe, Leganés, Móstoles, Parla, Alcalá de Henares, Algete, San Sebastián de los Reyes, Rivas, Torrejón de Ardoz, Boadilla del Monte, Collado Villalba y Galapagar.

La implantación el curso pasado del área única educativa no dio demasiados problemas ya que se trataba de municipios de pequeño tamaño y escasa población. "Nosotros somos una localidad con solo una decena de colegios. Eso nos ahorró muchos problemas. Lo fuerte vendrá este año con los grandes municipios: Madrid, Fuenlabrada…", asegura la secretaria de estudios de un centro de un municipio del norte donde ya está implantada la libre de elección de centro.

De hecho, solo 160.817 alumnos de los 1.138.390 que se matricularon el curso pasado en la región se vieron afectados por este cambio de baremo, ya sea porque entraron al sistema educativo o porque solicitaron el cambio de centro, según datos de la Consejería de Educación. Para este año se prevé que se matriculen otro millón de alumnos, aunque no se podrá saber a cuántos afecta el área úncia hasta que acabe el plazo de matriculación.

Un cambio de última hora para adaptarse a la LOE

La semana pasada, la consejera de Educación, Lucía Figar, dio a conocer como se adaptará el área única educativa a localidades como Madrid, que acumula la mitad de la población de la comunidad. La Consejería anunció que el distrito donde se quiera escolarizar al alumno valdrá 0,5 puntos, un cambio de última hora que el Gobierno regional se vio obligado a realizar ya que la LOE obliga a todas las comunidades autónomas a tener en cuenta el domicilio y la proximidad de los padres, así como su renta. Ahora la Comunidad sigue aplicando ambos criterios, aunque reducidos a su mínima expresión.

El Gobierno regional hizo este cambio a última hora para adaptarse a la LOEAsí, el nuevo baremo de admisión para los alumnos ha quedado en esto: Lo que más se valorará es que haya uno o varios hermanos matriculados en el centro solicitado o que los padres trabajen en él (10 puntos). Si el municipio donde viven o trabajan los padres es el mismo que el del colegio, el alumno obtendrá cuatro puntos, pero si está en otra localidad, solo obtendrá dos.

Los padres beneficiarios de la Renta Mínima de Inserción (unos 6.400 euros al año) conseguirán dos puntos extra, y si algún miembro de la familia tiene discapacidad, 1,5. El área única introduce además un nuevo criterio: que el alumno tenga padres o hermanos que sean antiguos alumnos del centro (1,5 puntos). Las familias numerosas podrán obtener también hasta 2,5 puntos extra. Si el distrito donde viven o trabajan los padres es el mismo que el del alumno se logrará un exiguo 0,5.

Antes de que se implantara la zona única, que la familia trabajara o viviera cerca del centro valía cuatro puntos. La diferencia es que estas zonas antes eran más pequeñas. Ahora, al ampliarse la zona de influencia al distrito y al municipio "los centros que son percibidos de mejor calidad se saturarán, mientras que otros tendrán que gastar horas en desplazar a sus hijos al colegio", explica Teresa Juzgado, portavoz de la Federación de Enseñanza de UGT-Madrid.

También antes de la libertad de elección de centro se tenía mucho más en cuenta la renta de los padres. Por ejemplo, una familia de que ingresara menos de 36.000 euros al año podía obtener hasta cuatro puntos, y una que ingresara 71.000 euros, solo dos. Ahora ambas obtendrán lo mismo por su renta: cero puntos.

Generará más desigualdad entre los colegios

Por eso los temores al área única van más allá del caos organizativo: "Se corre el peligro de generar desigualdades entre los centros, tenemos miedo de que se produzca un sesgo hacia centros concertados y que en los públicos se vaya quedando el alumnado con más dificultades", explica Pilar de los Ríos, de la Asociación de Directores de Institutos de Madrid (Adimad). "Hasta ahora las cuotas de los colegios concertados estaban limitadas por el nivel socioeconómico de las familias que viven en el entorno. Ahora estos centros podrán subir las tasas y recibir niños de cualquier zona  de la ciudad", denuncia José Luis Pazos, portavoz de la FAPA Giner de los Ríos.

Además, los profesores y directores de centros consultados por este periódico aseguran que la libertad de elección no es real, ya que los padres pueden elegir el colegio que más les guste para su hijo, pero eso no implica que finalmente consiga plaza en él, lo que puede provocar listas de espera y una saturación de las aulas: "Se puede organizar un buen lío cuando haya centros saturados con 100 niños en lista de espera y otros con muchas plazas vacantes. Los alumnos pueden acabar hacinados si esto no se soluciona bien", aseguran desde UGT.

Por su parte, la Comunidad de Madrid sigue defendiendo los parabienes de esta medida, ya que combate la "picaresca" de muchos padres, que hacían cambios en la declaración de la renta y en el padrón para obtener el colegio deseado para sus hijos, y fomentará la competititividad entre centros. De hecho, en la página web del Gobierno regional se podrá acceder a una lista con información completa de todos los colegios, incluidos sus resultados académicos.

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