El alcalde de Pamplona, Enrique Maya, ha asegurado este lunes tras declarar ante la juez por el cobro de dietas en Caja Navarra que tiene la "conciencia tranquila" porque cree que ha actuado "correctamente", aunque entiende que los ciudadanos puedan considerar que su comportamiento no fue "adecuado".

Así lo ha manifestado a los periodistas tras prestar declaración con "toda normalidad y tranquilidad" y responder durante alrededor de hora y media a todo lo que le ha requerido la jueza y los abogados de las partes representadas en esta causa, en la que se investiga un posible caso de cohecho por el cobro de las dietas.

Hay que intentar no hacer de esto una causa política, dejar que la jueza actúe" El alcalde de UPN, quien hasta el momento y pese a los requerimientos de los grupos de la oposición en el Ayuntamiento de Pamplona, a excepción del PPN, se ha negado a dimitir, ha sostenido que dimitirá "si de la investigación judicial se acaba deduciendo una actuación política o legalmente incorrecta". "Hay que intentar no hacer de esto una causa política, dejar que la jueza actúe", ha añadido al respecto.

Enrique Maya, que ha devuelto las dietas que cobró como miembro de la Comisión Permanente de la Junta de Entidades Fundadoras de la caja, es el segundo de los tres imputados que declara ante la jueza que investiga las polémicas dietas, tras el testimonio que prestó el viernes el expresidente Miguel Sanz, que sólo contestó a las preguntas de la magistrada, y al que seguirá este martes el exconsejero de Economía, Álvaro Miranda.

Tras apuntar que desea que la jueza le retire la imputación, porque cree que ha actuado "correctamente", ha dicho entender "la reacción de los ciudadanos que un momento dado puedan entender que el comportamiento no ha sido el adecuado".

Esta reacción ha sido visible en los exteriores del Palacio de Justicia, donde un grupo de personas convocadas por Kontuz! le han llamado "ladrón" y "chorizo", mientras que representantes de la comisión de personal del Ayuntamiento le han recriminado por su actuación y le han pedido que dimita, tanto a su llegada como a la salida de los juzgados, que ha realizado por la puerta principal.

El alcalde ha recordado lo que ya dijo en su día de que las dietas que percibían eran "elevadas" y por eso las devolvió y al hacerlo se sintió "aliviado". Ahora "visto cómo ha ocurrido todo, mejor hubiera sido que no hubiera ocurrido, pero eso no significa que fuera ilegal", ha concluido.

"Sustento dudoso", según el auto

La titular del Juzgado de Instrucción número 3 afirmó en un auto hecho público el 21 de marzo que el cobro de dietas en la entidad tenía "un sustento cuanto menos dudoso" y consideraba que "el pago y cobro" de estas cantidades "podría constituir un delito de cohecho, que es consustancial al delito de prevaricación por omisión".

El auto señalaba que "las personas que estaban recibiendo estos pagos presuntamente injustificados eran las mismas que debían llevar a cabo la labor de inspección de la gestión de la entidad pagadora y la definitiva calificación que se realice de ellos dependerá del curso de la causa".

Consulta aquí más noticias de Navarra.