El abogado catalán Miquel Roca Junyent, uno de los padres de la Constitución Y amigo del monarca desde los tiempos de la Transición, ha recibido el encargo personal del rey Juan Carlos de defender a la infanta Cristina en el caso de que no prospere el recurso de la fiscalía contra su imputación en el 'caso Nóos'. El letrado la ha confirmado y ha afirmado que lo hace "responsabilizado", como con los demás casos que lleva.

En declaraciones a los periodistas a las puertas de su despacho profesional en Barcelona, Roca ha asegurado que "lógicamente" ya ha hablado con la infanta y que asumirá la "responsabilidad" de defender a doña Cristina junto con el abogado Jesús Silva, uno de los expertos penalistas más reconocidos en España.

No ha querido, sin embargo, dar más detalles. "Tengo unos ciertos años, una cierta experiencia profesional, un estilo y una trayectoria que quiero respetar y no voy a hablar de temas profesionales", ha expresado. El letrado ha confirmado que, de momento, no tiene pensado ni hablar ni reunirse con el abogado de Iñaki Urdangarin, Mario Pascual Vives.

El rey consensuó la elección con la infanta

El Rey consensuó con la Infanta Cristina la elección de los abogados que se encargarán de su defensa. Ambos estuvieron de acuerdo en que la persona más indicada podía ser Roca, aunque su especialidad es el derecho mercantil, más que el penal.

La Infanta Cristina habló anoche con Roca para cerrar el encargo El acuerdo que el despacho de Roca tiene con el abogado penalista Jesús María Silva, del despacho Molins & Silva, despejó las dudas que padre e hija pudieran albergar sobre la elección y la Infanta Cristina habló anoche con Roca para cerrar el encargo, han añadido las mismas fuentes.

La implicación del monarca en la elección de la defensa de la Infanta marca una diferencia con la imputación del yerno del Rey, Iñaki Urdangarin, que eligió a un abogado de su confianza, Pascual Vives, sin que Zarzuela interviniera en esta decisión.

Las fuentes consultadas enumeran tres elementos que diferencian una imputación de otra: que en este caso se trata de la hija del Rey, que Zarzuela cree en su inocencia y que por tanto considera injusta su imputación.

No lo pagará el Estado

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha asegurado que la Administración General del Estado "no va a pagar" los abogados de la defensa de la Infanta Cristina, que ha sido citada como imputada en el 'caso Noos' que instruye el juez José Castro.

"La Administración General del Estado no va a pagar los abogados de esa defensa, ni la va a defender el servicio jurídico del Estado", ha declarado Sáenz de Santamaría, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros al ser preguntada si el pago de la defensa de la Infanta saldrá de alguna partida de presupuesto público.

Una experiencia dilatada

Miquel Roca, que a finales de mes cumplirá 73 años, fue uno de los fundadores de Convergencia Democrática de Catalunya (CDC), diputado entre 1977 y 1995, y uno de los siete redactores de la Constitución de 1978. Tras abandonar la política, fundó un despacho de abogados en el que, según su página web, trabajan 240 profesionales y que cuenta con oficinas en Barcelona, Madrid, Lleida, Girona, Palma de Mallorca y, fuera de España, en Shanghai.

La citación de la infanta, prevista para el 27 de abril, puede ser suspendida o aplazada para que dé tiempo a que se tramite el recurso. El juez Castro puede dar el curso habitual al recurso de apelación, sin tomar ninguna otra decisión, o puede optar también por acordar de oficio paralizar la citación.

En el caso de que siga el procedimiento que establece la ley, la decisión de la Audiencia de Palma sobre el recurso no será inmediata, porque los trámites que implica la presentación llevan varios días. En su auto de imputación, el magistrado apreciaba hasta 14 indicios para llamar a declarar a la infanta al juzgado, entre ellos, el de cooperación o complicidad.

Este viernes, la infanta Cristina continuó con sus actividades habituales y acudió de nuevo a la sede central de la Caixa en Barcelona para incorporarse a su trabajo. Doña Cristina llegó en coche hasta el edificio donde está su trabajo, en la avenida de la Diagonal, y se bajó del vehículo frente a la puerta principal de la entidad, a la que accedió andando cargada con unas carpetas y con el semblante serio.

La hija del Rey estaba cubierta con unas gafas de sol y vestida con un pantalón y una chaqueta oscuras. En un día gris en Barcelona por la lluvia, a las puertas de su trabajo le esperaban algunos periodistas y reporteros gráficos, pero la infanta no ha contestado a ninguna pregunta ni ha hecho declaraciones.