Tony King conversa con su abogado
Tony King conversa con su abogado en una imagen de archivo (Antonio Pastor / EFE). Antonio Pastor / EFE

"No hay duda", ha sido la esclarecedora frase de los peritos policiales, ante la pregunta de si las muestras de ADN tomadas en el lugar de la desaparición de Rocío Wanninkhof pertenecían a Tony King, así como las halladas en donde se encontró el cadáver de la víctima.

Investigadores del departamento de biología de la Guardia Civil ratificaron sus informes en los que se establece que la probabilidad para encontrar a una persona con el mismo perfil genético que el británico es prácticamente nula, ya que equivaldría a repetir la prueba a más de dos billones de personas.

La secuencia genética del procesado logró identificarse tras compararse los restos orgánicos de la colilla hallada donde desapareció Rocío y de un pelo próximo al cadáver, con las muestras del británico en la tulipa de un coche y en el cadáver de la joven de Coín Sonia Carabantes.

No obstante, en la primera investigación del caso en 1999 se determinó tras efectuarse un análisis de ADN nuclear que en la colilla y en el pelo había restos de un varón sin identificar.

Asimismo, los peritos confirmaron que no hay perfil genético de Robert Graham, amigo del procesado y exculpado de la causa tras la prescripción del delito, entre los restos orgánicos que aparecieron próximos al cuerpo de la joven en la urbanización "Altos del Rodeo" de Marbella.

La Guardia Civil contradice el testimonio de King

También prestaron declaración agentes del instituto armado que intervinieron en la inspección ocular del sitio donde se depositó el cuerpo, quienes mantuvieron que no se apreciaron sustancias de combustión, aunque sí broza quemada.

Esto contrasta con el relato de Tony King ante la Guardia Civil, que confesó que roció cinco litros de gasolina sobre el cadáver para quemarlo.

Tony Alexander King, encarcelado desde el 21 de septiembre de 2003, se enfrenta a una petición fiscal de 26 años y nueve meses de prisión por los delitos de asesinato y agresión sexual en grado de tentativa, mientras que la acusación particular pide que se le imponga una pena de 20 años de cárcel.