La Policía Local de Guía de Isora (Tenerife) arrestó anoche a un hombre de 42 años como presunto autor de la muerte, a puñaladas, de sus suegros y de su hijo -un menor de unos cuatro años-, según confirmó un portavoz de la Guardia Civil en la isla. El hombre fue trasladado al Hospital Universitario de La Candelaria para ser operado de cortes que tenía en tendones de los brazos y sigue ingresado.

El arresto se produjo sobre las 21.00 horas (insular), en un domicilio de la calle Basalto de Guía de Isora, después de que el presunto autor de los hechos, J.A.G.S., caboverdiano y residente en Adeje (Tenerife), saliese a la vía pública armado con un cuchillo y gritando que había matado a tres personas, precisan las fuentes.

El detenido salió a la calle, armado y gritando que había matado a tres personas

Cerca de la medianoche, se trasladaron a la vivienda donde fueron hallados los cadáveres el juez de guardia en el partido judicial y un equipo de la Guardia Civil. En el primer piso de la vivienda se localizó el cadáver del suegro del detenido, mientras que el de su compañera sentimental y el del niño se hallaron en la segunda planta.

Tras conocer el suceso, la madre del niño acudió a la vivienda y tuvo que recibir asistencia por parte de los servicios sociales.

Fuentes del Ayuntamiento de Guía de Isora, que ha declarado tres días de luto, han indicado que en el Consistorio no tienen constancia de que los parientes del detenido hubieran formulado denuncia alguna contra él. Tampoco la Guardia Civil tiene constancia de que existieran denuncias previas por violencia en el hogar.

El Consistorio se ha puesto a disposición de la familia "para atender sus necesidades en momentos de enorme angustia" y en los que se hace necesario "expresar el respaldo de un pueblo a unos ciudadanos que sufren el dolor de tan terrible suceso", relata la declaración institucional.

El triple homicidio ha conmocionado a este barrio del municipio tinerfeño, cercano a Playa de San Juan, donde numerosos vecinos salieron a la calle, consternados, para interesarse por lo que estaba ocurriendo.

Los vecinos de la familia han asegurado que el presunto agresor era un chico "normal" que jugaba con su hijo en el parque, parecía "buena gente" y su vida era "tranquila". Según ha relatado uno de los camareros de un bar próximo a la vivienda, el presunto asesino estuvo este miércoles bebiendo en el local aunque no ha sabido precisar en qué estado se encontraba.