Los casos de VIH-SIDA por infección neonatal se han reducido en el Principado de Asturias hasta su práctica desaparición, según el registro de la Sección de Vigilancia Epidemiológica de la Consejería de Sanidad, actualizado a 7 de marzo de este año.

En concreto, se computan un total de diez casos en la comunidad desde 1986 hasta 2005, año en que se detectó el último hasta la fecha correspondiente a un joven de 18 años cuya infección se produjo en 1986.

Así, según los datos consultados por Europa Press, en 1986 se había detectado el caso de un bebé menor de un año; en 1987 fueron detectados dos casos en bebés de menos de un año; en 1988 también se detectó otro caso en un bebé de menos de un año; y en 1990 fue detectado otro más, también en un bebé de menos de un año.

En 1991 se registró el caso de un menor de cuatro años; en 1992 el de un bebé de un año; en 1993 el de un menor de dos años; y en 1996 el último caso en niños pequeños, también en un menor de dos años, hasta que en 2005 se detectó la enfermedad en un joven de 18 años.

Se trata de casos en los que los menores, además de estar infectados por el VIH, desarrollaron una enfermedad indicativa de inmunodeficiencia, con lo que están diagnosticados como SIDA. Y es que, los recién nacidos infectados que no desarrollan este tipo de enfermedad no se diagnostican como SIDA.

De este modo, los casos registrados datan de la primera época de la epidemia de VIH, cuando aún no se disponía de fármacos antirretrovirales. En la actualidad los niños infectados son tratados y no desarrollan enfermedad por inmunodeficiencia hasta años más tarde, como el caso de 2005.

Las claves

Las claves para la práctica desaparición de este tipo de infección están siendo la generalización del uso de fármacos antirretrovirales; los programas de cribado; y la recomendación a las embarazadas de se sometan a una serie de pruebas, entre las que figura la de VIH; así como los programas se sensibilización y concienciación para prevenir el contagio por el virus del VIH-SIDA.

Al respecto, la Consejería de Sanidad insiste en la importancia de evitar las prácticas de riesgo y usar métodos anticonceptivos que eviten enfermedades de transmisión sexual y recomienda a las personas que puedan sospechar estar infectadas por el virus del VIH que soliciten la prueba, gratuita y confidencial, en sus centros de salud.

"La evidencia científica indica que cuanto antes se diagnostique la infección, la respuesta a los tratamientos es mucho mejor", apuntan desde la Administración, recordando que existen dos unidades de Infecciones de Transmisión Sexual ubicadas en el Hospital Monte Naranco de Oviedo y en La Casa del Mar de Gijón.

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