Desahucio
Imagen de archivo de las protestas para impedir un desahucio en Campanar (Valencia). Kai Försterling / EFE

Un matrimonio de jubilados se ha suicidado en su vivienda de Cas Català, en el municipio mallorquín de Calvià, después de recibir el aviso de que iban a ser desahuciados del domicilio por impago, según han dejado escrito en una carta.

Se les practicará la autopsia para determinar con exactitud las causas del fallecimientoFuentes de la Guardia Civil, que se ha hecho cargo de la investigación del caso, han confirmado que la pareja explica en una nota que habían tomado la decisión de suicidarse acuciados por la pérdida de su casa.

Uno de los hijos del matrimonio ha encontrado sin vida al hombre, de 68 años, y a su esposa, de 67, en su vivienda de la calle Barranc de Cas Català en torno a las 14.20 horas, y ha avisado a los servicios de emergencias. En un primer momento se han desplazado hasta el lugar personal sanitario y bomberos, pero solo han podido constatar el fallecimiento de la pareja.

Según los primeros indicios, los jubilados se han suicidado mediante una ingesta masiva de medicamentos, aunque como es preceptivo se les practicará la autopsia para determinar con exactitud las causas del fallecimiento. El servicio de coordinación de emergencias 112 ha puesto un psicólogo a disposición de la familia.

En Basauri, otro posible suicidio por desahucio

Además, la plataforma Stop Desahucios Bizkaia ha informado este martes de que un vecino de Basauri que se quitó la vida en su domicilio de Basauri en la noche del pasado domingo porque su casa iba a ser subastada por impago hipotecario.

El Ayuntamiento de Basauri y los colectivos sociales del municipio han confirmado la muerte de un vecino de 56 años, pero no tienen constancia de que pueda estar relacionado con un caso de desahucio al no disponer de información de que estaba en proceso de desalojo. La Ertzaintza también confirmó en la madrugada de este martes a 20minutos.es el fallecimiento del individuo en el municipio vizcaíno, pero sin dar más detalles sobre sus circunstancias.

Ni el fallecido ni nadie de su familia se había puesto en contacto con los servicios sociales del ayuntamientoEl colectivo Stop Desahucios Bizkaia ha atribuido el suicidio a que la vivienda del hombre iba a ser subastada, ha explicado su portavoz, Marta Uriarte.  El individuo, de 56 años y de nombre Iñaki, estaba divorciado, tenía hijos y vivía solo en su piso de Basauri, a que le habían cortado la luz y el agua según Uriarte.

Se había puesto en contacto hace una semana con Stop Desahucios Bizkaia, cuyos representantes le habían invitado a concertar una cita para ayudarle. Antes de quitarse la vida en la noche del pasado domingo, dejó una nota a su familia en la que confesaba que "no podía más", según Uriarte.

Un portavoz del Ayuntamiento de Basauri ha señalado que, "por el momento", ni en el consistorio, ni en la Policía Local, hay "ninguna comunicación" que relacione "este trágico suceso" con una situación de desahucio. "Ni la persona fallecida, ni nadie de su familia se había puesto en contacto con los servicios sociales del ayuntamiento" para informar sobre su situación, ha subrayado la portavoz municipal. También ha remarcado que la Policía Municipal no había recibido "ninguna orden de levantamiento" que afectara a la vivienda de este hombre.

La plataforma local de Stop Desahucios y la que agrupa a una veintena de colectivos sociales y sindicales de Basauri tampoco estaban al tanto de la posibilidad de que el fallecido pudiera perder su casa por impago. "Estamos intentando averiguar si tenía una subasta. Pero una subasta no es un desahucio. Si la persona a la que se le va a subastar (su vivienda) no ha estado bien informada, la subasta se paraliza", ha explicado la portavoz de la agrupación local Stop Desahucios, Gori Villa. "Aunque se realice la subasta, luego llega el desahucio, que se comunica con un mínimo de seis meses de antelación. Y se comunica al ayuntamiento, porque tiene que ir la Policía Municipal", ha añadido Villa.