Barack Obama
El presidente Barack Obama regresa a la Casa Blanca tras consolar en Connecticut a las víctimas del tiroteo en el Sandy Hook Elementary School de Newtown. EFE/EPA/BRENDAN HOFFMAN

El presidente de EE UU, Barack Obama, vetará el nuevo plan presentado por los republicanos para evitar el "abismo fiscal", que propone subidas de impuestos para las familias que ingresan más de un millón de dólares al año (unos 750.000 euros), si el Congreso llega a aprobarlo, según ha advertido la Casa Blanca.

Dan Pfeiffer, director de comunicaciones de Casa Blanca, ha insistido en un comunicado en el rechazo de Obama a ese plan y comentó que el presidente lo vetaría en el caso "improbable" de que fuera aprobado por el Congreso.

Pfeiffer enfatizó que ese "plan B", presentado el martes por el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, "pide demasiado poco a los estadounidenses más ricos".

Obama hizo del techo de 250.000 dólares uno de los ejes de su campaña por la reelecciónEl nuevo plan de Boehner muestra por primera vez la disposición de los republicanos a aceptar subidas de impuestos a los ciudadanos más ricos. Esa subida, según los republicanos, debería aplicarse a las familias que ganan más de un millón de dólares al año, mientras que Obama, en su última oferta, propuso pagar más impuestos los hogares que ingresan al menos 400.000 dólares anuales (unos 300.000 euros).

El abismo fiscal llega a fin de año

Cuando apenas quedan dos semanas para la fecha límite de fin de mes, en la que a falta de un acuerdo entraría en vigor la combinación de abruptos recortes de gasto y subidas de impuestos automáticas conocida como "abismo fiscal", tanto republicanos como demócratas han suavizado sus posiciones.

Ambas partes parecen coincidir en un ahorro en torno a los dos billones de dólares en la próxima décadaCon los republicanos abiertos por primera vez a aceptar subidas de impuestos, Obama también ha cedido y elevó su propuesta de tope para los contribuyentes a los que mantendría las exenciones fiscales de los 250.000 a los 400.000 dólares. Obama hizo del techo de 250.000 dólares (unos 188.000 euros) uno de los ejes de su campaña por la reelección, que finalmente ganó en noviembre pasado.

El diseño del acuerdo comienza a dibujarse, ya que ambas partes parecen coincidir en un ahorro en torno a los dos billones de dólares (1,5 billones de euros) en la próxima década. "El presidente considera que este momento hay oportunidades para ambas partes para alcanzar un acuerdo significativo y equilibrado que sea bueno para las familias estadounidenses, la economía y el futuro de nuestra nación", destacó Pfeiffer en su comunicado.

Por eso, Obama insta a los republicanos a trabajar "para resolver las diferencias pendientes", en lugar de hacer "ejercicios políticos que aumentan la posibilidad de que los impuestos suban para todos los ciudadanos", agregó su director de comunicaciones.