Ángel de Cabo
Fotografía de archivo del actual dueño de Nueva Rumasa y del grupo turístico Viajes Marsans, Ángel de Cabo. EFE

La fianza penal de 50 millones de euros impuesta por el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco al empresario valenciano Ángel de Cabo es la más alta de la historia judicial española. El depósito de esta cantidad le serviría al propietario de Marsans y Nueva Rumasa para eludir la prisión.

La segunda mayor fianza en España también ha sido decretada este miércoles: ha sido de 30 millones de euros y para el expresidente de la CEOE Gerardo Díaz Ferrán, aunque comparte este puesto con la que en junio de 1999 la Audiencia Nacional impuso al empresario Javier de la Rosa en relación con el caso Torras. La cantidad era de 5.000 millones de pesetas (30 millones de euros), si bien siete meses después la rebajó a 500 millones de pesetas (3 millones de euros).

Otra de las fianzas de mayor cuantía es la de 15 millones de euros impuesta a Francisco Correa, supuesto responsable de la trama Gürtel, quien abandonó la cárcel un año después, cuando fue rebajada a 200.000 euros.

La misma cantidad, 15 millones de euros, fue fijada, también en junio de 2011, al empresario Husein Salem en la causa en la que se tramita la petición de extradición cursada por Egipto por sus vínculos Hosni Mubarak. Sólo unas horas después otro magistrado de la Audiencia Nacional fijó una segunda fianza de 12 millones de euros para Salem en relación con otro proceso.

Entre las fianzas penales más cuantiosas también está la impuesta al exbanquero Mario Conde por el caso Banesto el 30 de enero de 1995, que se elevó a 2.000 millones de pesetas (12 millones de euros). Parecida cantidad desembolsaron los empresarios Alberto Cortina y Alberto Alcocer para eludir la cárcel por el caso Urbanor el 23 de marzo de 1998, 2.040 millones de pesetas cada uno (12,24 millones de euros).

El siguiente en la lista de fianzas millonarias es el traficante de armas sirio Monzer Al Kassar, a quien en 1993 la Audiencia Nacional exigió para abandonar la cárcel mil millones de pesetas (seis millones de euros).

El expresidente de Baleares Jaume Matas pagó 3 millones de euros para eludir la prisión por el caso Palma Arena en 2010, la misma fianza que la Justicia impuso al exasesor urbanístico del ayuntamiento de Marbella Antonio Roca (2008); al propietario de la agencia de valores Gescartera, Antonio Camacho (2003) y al capitán del buque Prestige, Apostolus Maguras (2002).